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viernes, agosto 14, 2009

Huellas Fósiles de Gusanos Marinos Gigantes


Foto: CSICUn equipo de investigadores liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto en el Parque Nacional de Cabañeros, en Castilla La Mancha, unas galerías fosilizadas de grandes dimensiones, de hasta 5 metros de longitud y 15-20 cm de diámetro, excavadas por un organismo desconocido de cuerpo blando y gran tamaño. Las trazas tienen una antigüedad de 475 millones de años, lo que las convierte en las huellas más antiguas relacionadas con gusanos gigantes halladas hasta la fecha.

Nota completa en: http://www.amazings.com/ciencia/noticias/140809b.html

viernes, abril 03, 2009

¿Animales marinos de 4.000 años?

Las colonias de corales son capaces de vivir más de 4.000 años

FotoLos animales que viven en las profundidades del mar y a temperaturas muy frías suelen tener una vida muy larga como consecuencia de una ralentización del metabolismo.

Pero un grupo de científicos estadounidenses acaba de descubrir a unos animales capaces de vivir más de lo que jamás habrían pensado: algo más de 4.000 años.

Se trata de unos corales de agua profunda que viven en los volcanes submarinos a profundidades de entre 200 y 500 metros, y que se han postulado ya a la candidatura de los organismos marinos más longevos hasta ahora conocidos y, desde luego, a los organismos coloniales de más edad jamás encontrados. Los corales son animales invertebrados que viven formando colonias.

En realidad, semejante longevidad refleja la edad de la colonia en su conjunto, y no la de un individuo, pero en el caso de los animales coloniales resulta igualmente esclarecedor. Brendan Roark, de la Universidad de Stanford (EEUU), y colegas estudiaron con carbono 14 la velocidad de crecimiento y la edad de colonias compuestas por los géneros Gerardia y Leiopathes, que viven en el Atlántico y en el noreste del Pacífico.

Los resultados, publicados en la revista PNAS, revelaron que Gerardia y Leiopathes tenían una edad de 2.742 años y 4.265 años, respectivamente, lo que aumentó considerablemente la edad que se les había atribuido hasta entonces. La longevidad de estas colonias, calculada con otras técnicas, como la contabilización del crecimiento anual de los anillos, apuntaban a edades máximas que eran varios cientos de años menores.

Según los nuevos datos, el índice de crecimiento radial es de apenas 35 micras al año. Es decir, su crecimiento es realmente mucho más lento de lo que se pensaba.

El estudio tiene importantes consecuencias ambientales, según sus autores, pues la industria de la joyería y la pesca están esquilmando las colonias de corales de aguas profundas. Éstos constituyen el hábitat de un gran número de peces e invertebrados marinos, por lo que representan algunos de los puntos más calientes de biodiversidad.

Sin embargo, el lento crecimiento de estas colonias implica que también es lenta su recuperación tras ser destruidas, lo que acarrea consecuencias sobre toda la biodiversidad circundante.

"A la luz de su inusual longevidad, se necesita una mejor comprensión de la ecología de los corales de aguas profundas y sus relaciones con las comunidades asociadas" con el fin de mejorar "las estrategias de conservación de estas especies", concluyen los investigadores.

24/03/09
EL MUNDO

miércoles, diciembre 03, 2008

Un caracol que hace fotosíntesis


Una babosa marina vive de la fotosíntesis gracias a los cloroplastos robados a las algas que comió en su infancia. Ahora descubren que además también roba sus genes.
Nosotros, animales racionales, que últimamente estamos cambiando el clima de la Tierra y provocando una extinción masiva creemos que una de las posibles soluciones sería el uso de la energía solar. Las plantas llevan haciéndolo millones de años y nosotros hemos empezado a producir energía con nuestras células fotovoltaicas hechas de semiconductores. Pero hace mucho tiempo un molusco ya ideó una forma de energía solar definitiva: comer plantas para terminar siendo el mismo un ser fotosintético. Este animal es capaz de robar los cloroplastos de las plantas que come y utilizarlos en su cuerpo para producir energía a partir de la luz del sol y vivir en exclusiva de ella. Ahora unos científicos explican parcialmente cómo se las ha ingeniado para hacerlo.
La fotosíntesis genera azúcares y oxígeno a partir del agua, dióxido de carbono y luz solar. En las plantas esta función es realizada en los cloroplastos. Se cree que en el pasado remoto los antepasados de las plantas (que son eucariotas) asimilaron en su interior bacterias fotosintéticas que luego fueron perdiendo su identidad, perdiendo ADN y reduciéndose a la mínima expresión hasta transformarse en los cloroplastos actuales.
Los corales, que son animales, tienen una relación simbiótica con ciertas algas que crecen en su interior. Las algas les proporcionan alimento y ellas adquieren cierta protección y un entorno agradable, aunque saber quién da más en una simbiosis es siempre discutible. Pero el molusco Elysia chlorotica, en concreto un nudibránquio de color verde y 4,5 cm de longitud que vive en la costa atlántica de EEUU, ha prescindido de un trato justo. Esta babosa marina come pequeñas algas y separa los cloroplastos, que son los orgánulos responsables de la fotosíntesis, del resto. Los cloroplastos los incorpora en sus tejidos para recolectar energía solar mediante la fotosíntesis durante el resto de su vida como si fuera una planta y el resto es digerido. Esta habilidad es al parece algo único y ha fascinado a los científicos desde que Mary Rumpho-Kennedy de University of Maine empezara a estudiarla en 1987.
Ahora esta misma investigadora ha averiguado cómo E. chlorotica consigue realizar este truco: robando también genes extras. Este trabajo permitirá además saber más sobre la evolución de la fotosíntesis, las relaciones simbióticas, la transferencia de genes o la supresión del sistema inmunitario.
Normalmente cuando nosotros comemos una ensalada digerimos, gracias a nuestras enzimas, los cloroplastos, núcleos celulares y demás constituyentes de las células de la lechuga. Son divididos hasta sus constituyente moleculares elementales que luego utilizaremos en nuestro beneficio. Esta babosa no lo hace así y se las apaña para separar lo que necesita para la fotosíntesis del resto.
Este nudibránquio fotosintético sólo necesita comer en la etapa temprana de su ciclo vital, que dura dos semanas. En esa etapa E. chlorotica se dedica a ingerir algas y a retener los cloroplastos intactos en las células cercanas a su aparato digestivo. Una vez tiene suficientes, la babosa no necesita comer nunca más. En lugar de eso sobrevive durante meses, hasta completar el año de vida, del aire disuelto en el agua y de la luz del sol como si de una planta se tratara.
Pero esto no es fácil de explicar, los cloroplastos sólo contienen suficiente ADN para codificar el 10% de las proteínas que necesitan para funcionar correctamente. Por sí solos duraría muy poco tiempo. Normalmente esos genes que necesitan los cloroplastos están en ADN del núcleo del alga.
Esta investigadora y sus colaboradores secuenciaron los genes de los cloroplastos de Vaucheria litorea, el alga favorita del que se alimenta nuestra babosa. Comprobaron que sus genes eran insuficientes para realizar la fotosíntesis durante largo tiempo. Analizaron el ADN de la babosa y comprobaron que en él había genes del núcleo celular del alga. Esto era una indicación de que la babosa también "robaba" genes al alga.
Por tanto E. chlorotica se las ha ingeniado también para romper los núcleos celulares del alga y liberar su ADN. Este ADN extraño es entonces extraído del aparato digestivo del molusco y transferido a los núcleos de sus célula por un mecanismo todavía sin conocer. Se especula que se podría ayudar de algún tipo de virus para la tarea. En todo caso este ADN portaría los genes para sintetizar las proteínas que justamente necesitarían los cloroplastos para continuar funcionando. El ADN original de este molusco no portaría estos genes necesarios para la fotosíntesis.
La manera típica de transferir información genética es la transferencia vertical de genes. En ella heredamos los genes de nuestros padres, y éstos de los suyos y así sucesivamente. Los genes pasan de una generación a la siguiente dentro de una misma especie.
Recientemente se ha ido descubriendo que también existe la transferencia horizontal de genes. El caso típico de transferencia horizontal se da entre las bacterias, pero los casos de transferencia entre eucariotas son mucho más raros. A veces esta transferencia se da incluso entre individuos de especies distintas, algo de lo que hemos ya dado cuenta en NeoFronteras. Pero el caso de la babosa es mucho más extraño y único porque la transferencia horizontal de genes se da entre seres de distinto reino.
En otro análisis estos investigadores descubrieron que los genes del alga también estaban presentes en las células sexuales de la babosa y que por tanto pueden pasar a la siguiente generación.
Todavía queda mucho por averiguar. No se sabe por qué el sistema inmunitario de la babosa no ataca los cloroplastos y el ADN foráneo. Entender esto quizás podría dar lugar a nuevos fármacos inmunodepresores para casos de trasplantes de órganos en humanos. Saber cómo los cloroplastos evitan su destrucción y pasar desapercibidos al sistema inmunitario sería la clave.
Tampoco se sabe cómo la babosa consigue no digerir justo lo que necesita para la fotosíntesis, cómo adquiere el ADN foráneo, cuánto de él y cómo se las apañe para que funcione.
E. chlorotica ha llevado al extremo el dicho que dice que somos lo que comemos

martes, diciembre 18, 2007

Se duplicó la cantidad de ballenas muertas en la península Valdés


Este año, el número de animales varados es el más alto del mundo desde 1971

Una escena inusual empañó en octubre y noviembre el espectáculo que cada año brindan las ballenas que se acercan a las costas de la península Valdés, en el sur argentino. Turistas y no sólo científicos pudieron ser testigos de la gran cantidad de ejemplares de la ballena franca austral que aparecieron varados, muertos, en las costas del golfo Nuevo. Más precisamente, algo más del doble que los años anteriores. "Este año murió el 32% de la cohorte de ballenas vivas que llegaron a la península esta temporada, lo que para la comunidad científica internacional que se dedica al estudio de cetáceos es el número más alto de la historia de registro de la especie, desde 1971", explicó ayer a LA NACION el licenciado Mariano Sironi, director científico del Instituto de Conservación de Ballenas (ICB). El 90% de los ejemplares muertos son crías de hasta 8 metros de largo. Este aumento inusual de la mortalidad de estos mamíferos del océano fue detectado por el Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral, que integra el ICB, la Sociedad de Conservación de Ballenas de los Estados Unidos y la Fundación Patagonia Natural. El financiamiento no está a cargo del Estado argentino, aunque la ballena franca austral fue declarada monumento natural nacional, sino del Servicio de Pesquerías Marinas de los Estados Unidos (NMFS, por sus siglas en inglés). Según los registros del programa, la cantidad de ejemplares que llegaron vivos a aguas argentinas y murieron varados en las costas fue del 16% en 2003; del 14%, en 2004; del 20%, en 2005; del 10%, en 2006, y del 32%, este año. Para Sironi, "algo ocurrió en octubre y noviembre como para que 83 animales murieran tan rápido sólo en el golfo Nuevo". En el golfo San José, en cambio, aparecieron 7 ejemplares muertos. "Cada año se registran más ballenas francas varadas, muertas, en las costas de la península Valdés que en otras poblaciones y sitios del mundo", explicó a través de un comunicado la doctora Vicky Rowntree, codirectora del Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral y cofundadora de la Ocean Alliance, en los EE.UU. Pero ¿por qué murieron tantas ballenas? Es el gran enigma para descifrar. Para ello, se sumaron Bill McLellan y Michael Moore, científicos del NMFS, y Katie Touhey, del Fondo Internacional para el Bienestar Animal. Durante su estadía en Chubut, realizaron diez necropsias de ballenas francas. Según Nadia Mohamed, coordinadora de campo del programa, se pudieron realizar necropsias parciales o totales en los cuerpos que se encontraron en mejor estado de conservación. Y la veterinaria Marcela Uhart, codirectora del programa, confirmó: "Las muestras obtenidas este año fueron enviadas a laboratorios especializados para su análisis", pero no descartó que el estado avanzado de descomposición de las ballenas muertas en el momento de ser reportadas y estudiadas dificultara mucho la determinación de las causas de muerte. Por ahora, la principal hipótesis considerada surgió de una coincidencia: en octubre último, en las aguas del golfo Nuevo se registró una marea roja con una intensidad muy poco frecuente. "A veces, las algas tienen floraciones que generan un nivel de concentración de biotoxinas letal para los animales y el ser humano -explicó Sironi-. Por eso, lo primero que buscamos en las necropsias es el intestino y el estómago, donde se concentran esas biotoxinas." Pero hasta ahora se ignora si existe relación entre la muerte de las ballenas y la marea roja, así como también si la mano del hombre intervino en el nivel de intensidad de esa marea. "En el golfo Nuevo, gran parte de la floración de las algas se debe al desagüe de líquidos cloacales, que provienen de una planta de tratamiento en Puerto Madryn y que, a través de El Doradillo, desemboca en las aguas del golfo", explicó Diego Taboada, director del ICB.

Por Fabiola Czubaj De la Redacción de LA NACION

martes, octubre 23, 2007

¿Cómo desarrollaron las ballenas el biosónar?


Dos biólogos especializados en evolución, de la Universidad de California en Berkeley, explican que las ballenas consiguieron sus sonares de la misma manera en que los murciélagos desarrollaron los suyos para perseguir a los insectos que volaban en la oscuridad. Las ballenas dentadas desarrollaron inicialmente sus sonares para perseguir a calamares nadando en la superficie durante la noche.

21 Oct 2007, 14:02 Fuente: SOLOCIENCIA.COM Debido a que los calamares migran a aguas más profundas y oscuras durante el día, las ballenas dentadas finalmente perfeccionaron un sistema muy potente de ecolocalización que les permite seguir al calamar en su descenso hacia ese hábitat, "el frigorífico de las profundidades, donde el alimento está disponible, en cualquier momento del día o de la noche durante toda la semana", como lo describe el biólogo evolutivo David Lindberg, quien ha llevado a cabo el estudio junto con Nick Pyenson.Todas las ballenas dentadas emplean la ecolocalización. Muchas especies bucean más allá de los 200 metros de profundidad, donde la luz solar se extingue dejando paso a la oscuridad. La mayor de las ballenas dentadas, el cachalote, crece hasta 18 metros de largo y bucea hasta 3.000 metros de profundidad en su búsqueda de calamares.Las primeras ballenas entraron en el mar procedentes de la tierra unos 45 millones de años atrás, y, aparentemente, no poseían ecolocalización.Los primeros indicios de esta capacidad aparecieron hace unos 32 millones de años, una época, en la que, presumiblemente, las ballenas ya se habían esparcido por todos los océanos.Pero, ¿cómo supieron las ballenas que existía una gran fuente de alimento en las oscuras profundidades? ¿Cuáles fueron los pasos intermedios evolutivos que las llevaron a buscar comida ahí abajo?En la época en la que las ballenas desarrollaron los biosonares, los nautiloides eran muy abundantes en los océanos. Lindberg y Pyenson sugieren que las ballenas primero se las arreglaron para seguir a estos animales de concha dura en la superficie durante la noche, haciendo rebotar sobre éstos los sonidos que ellas emitían. Esto les daba una ventaja sobre las ballenas que sólo se valían de la luz de la luna o de las estrellas. Esto habría predispuesto a las ballenas a seguir a los cefalópodos en su migración diurna hacia las profundidades oscuras.Al pasar los milenios, las especies de cefalópodos en general, y específicamente las especies de cefalópodos con conchas, disminuyeron al aumentar las especies de ballenas. Esto fue causado posiblemente por la depredación llevada a cabo por las ballenas. Luego, hace unos 10 millones de años, las ballenas con su depredación al parecer ahuyentaron a los nautiloides de mar abierto hacia los arrecifes protegidos. El descenso en la diversidad de nautiloides obligaría a las ballenas a perfeccionar su sonar para cazar calamares, de cuerpo blando, durante su migración hacia las profundidades.Las ballenas no necesitaban un sistema de sonar muy sofisticado para seguir a los nautiloides, gracias a la fácil detección de las conchas duras de esas criaturas. Fue sólo después cuando desarrollaron un sistema complejo con una mejor resolución, para capturar a los calamares, de cuerpo blando.Las ballenas y los murciélagos son ejemplos notables de una evolución convergente para sacar provecho de fuentes no explotadas de alimento.

viernes, julio 20, 2007

Pescan un pez prehistórico



Pescadores de Tanzania capturaron un pez “coelacanth” que fue considerado ya extinguido del mundo desde hace tiempo


Según informaron el 17 los medios de Tanzania, los pescadores de la Isla Zanzíbar de Tanzania captaron días atrás un “coelacanth”, pez de gran rareza. Según el investigador del Instituto de Ciencias Oceanográficas de la Isla Zanzíbar, el pez fue capturado al Norte de la Isla, que mide 1,34 metros de largo y pesa 27 kilos. Es una especie carnívola de pez de gran agilidad, y sus aletas parecen extremidades. Hace unos 360 millones de años aparecían en el mundo. Se consideran que tienen relaciones parentescas con los animales de cuatro extremidades. Generalmente se le consideran como “fósil viviente”. En un tiempo, los científicos sostenían que había extinguido del mundo hace 80 millones de años. Pero un pez de su clase fue capturado por pescadores en 1938 en la costa oriental de Africa del Sur. Desde entonces, se informaron sucesivamente en los países alrededor del Océano Indico, como Comores, Indonesia, Kenia, Madacasgar y Mozambique las capturas de semejante pez. (Pueblo en línea)

jueves, julio 12, 2007

Las centollas colonizan la Antártida


No había registro fósil de su paso por el continente blanco en los últimos 25 millones de años

Siempre se pensó que no había centollas en la Antártida. A la ausencia en el registro fósil de huellas de su paso por el continente blanco en los últimos 25 millones de años los científicos sumaban otras razones: la diferencia de temperatura entre las aguas que rodean Tierra del Fuego de las de la Península Antártica era presentada como una barrera infranqueable para estos crustáceos, que poseen altas concentraciones de magnesio en la sangre. "En combinación con bajas temperaturas, el magnesio produce un efecto anestésico que hace que las centollas queden aletargadas, sin poder moverse y sin poder hacer circular agua por sus branquias, lo que las lleva a la muerte", explicó a LA NACION Gustavo Lovrich, biólogo marino del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic), en Ushuaia, Tierra del Fuego. Todo encajaba perfecto: no había centollas en la Antártida, no había nada que indicara que estuvieron allí en 25 millones de años y a las centollas no les gusta el frío extremo. Hasta que aparecieron las centollas... Entonces, los científicos tuvieron que explicar qué hacían allí los crustáceos y, más aún, cómo habían logrado adaptarse a ese clima inhóspito para un animal con magnesio en la sangre. El enigma del frío "Las primeras aparecieron en el 96, cerca de la Península Antártica; después se las volvió a ver en el 99 y en 2000", contó Lovrich. Para este investigador del Conicet, parte del desconocimiento de su presencia en las frías aguas antárticas se debe, sencillamente, a que no fueron buscadas con métodos adecuados. "Las centollas, al contrario de lo que se cree, son bastante rápidas, y si ven una red aproximarse por el fondo pueden evitarla -aseguró-. Recién en los últimos años, cuando se empezaron a usar vehículos de operación remota, se encontraron las primeras." ¿Cómo hacen para sobrevivir al frío con tanto magnesio en la sangre? "Nosotros estudiamos larvas de centollas, a las que forzamos en laboratorio a temperaturas como la de las aguas de la Antártida, que tiene entre 1° y 2°, y pudimos observar que han desarrollado adaptaciones para sobrevivir al frío: tienen niveles muy bajos de movimiento y no se alimentan, pues nacen con reservas energéticas." Los estudios de Lovrich y sus colegas del Cadic muestran que los huevos de los que emergen las larvas de centollas cuentan con una provisión de proteínas y grasas que les permiten sobrevivir sin alimentarse durante todo el período larval. Además, ese período es más extenso de lo normal: dura entre 3 y 4 meses y no 2 meses, como en las aguas más templadas que rodean Tierra del Fuego. "Las condiciones de frío hacen que el desarrollo general sea más lento, y lo mismo el crecimiento", explicó Lovrich. Ahora que el misterio del frío ha sido resuelto queda un enigma por resolver: ¿cuándo llegaron las centollas a la Antártida? "En términos geológicos, su llegada es relativamente reciente -dijo Lovrich-. Sabemos que los cangrejos y las centollas desaparecieron de la Antártida hace 25 millones de años, cuando se abrió el pasaje de Drake", que separa Tierra del Fuego del continente blanco. "Lo que no sabemos es si llegaron hace cien años o hace varios cientos o miles de años", concluyó.

Sebastián A. Ríos. LA NACION

martes, junio 26, 2007

Pingüinos gigantes y en aguas tropicales!!


Un pingüino gigante que prefería los trópicos a los fríos océanos del sur fue descubierto por un equipo de científicos en la costa sur de Perú.

Los pingüinos antiguos eran mucho más altos de los actuales.El pingüino en cuestión vivió hace unos 36 millones de años y medía unos 1,5 metros de altura, y su apariencia era bastante distinta a la de sus primos actuales.
La nueva especie, denominada Icadyptes salasi, tenía un pico largo y estrecho, y su fósil fue descubierto junto al menos otras cuatro nuevas especies de pingüinos que también preferían los trópicos al frío. En ese entonces las temperaturas eran mucho mayores que las actuales y estos animales habrían alcanzado latitudes inferiores mucho antes de lo nadie se imaginaba.

Descubrimiento
El descubrimiento se hizo en 2005 por un equipo de investigadores internacionales y desde entonces fueron estudiados por científicos como Julia Clarke, de la Universidad de Carolina del Norte en Estados Unidos. Según Clarke, "había una hipótesis principal según la cual los pingüinos sólo alcanzaron regiones en latitudes inferiores hace relativamente poco tiempo tras dos grandes periodos de enfriamiento en la historia de la tierra, una durante el Eoceno hace unos 34 millones de años y más recientemente hace 15 millones de años". "Pero ahora los encontramos en periodos más calientes y muy, muy anteriores", añadió.
bbcmundo.com

jueves, marzo 08, 2007

Comienza el Viaje al centro de la Tierra, en el fondo del Atlántico




Ya comenzó una expedición que pretende revelar los secretos de un inmenso y misterioso agujero existente en el fondo del océano Atlántico.
En un viaje inspirado por la visión que presentó Julio Verne en 'Viaje al centro de la Tierra' y '20.000 leguas de viaje submarino', una embarcación de investigadores británicos valorada en casi 59 millones de euros, partirá en su viaje inaugural para abrir lo que los científicos llaman "una ventana hacia el interior de la Tierra".


El RRS 'James Cook' pasará seis semanas navegando por los arrecifes del Atlántico para tomar medidas del extraordinario agujero del fondo del océano que tiene perplejos a todos los expertos. Los científicos intentan averiguar por qué cientos de kilómetros cuadrados de la corteza de la Tierra han desaparecido, dejando al descubierto el manto, el interior del planeta, lo que se encuentra bajo tierra.


El agujero en la corteza cubre un área tan enorme como una cordillera montañosa, y se halla oculto bajo las olas. Lo que asombra a los científicos es que este boquete desafía las teorías convencionales de las placas tectónicas. La corteza debería tener seis kilómetros y medio de grosor, pero en su lugar se encuentra esta capa del manto de la Tierra en el fondo del océano.Se habría esperado encontrar el agujero lleno de material volcánico, dado que se formó a causa de la separación de las placas tectónicas, que aumenta a un índice de dos centímetros al año, pero lo que en realidad han hallado ha sido el manto. Chris MacLeod de la Escuela de la Tierra, el Océano y las Ciencias Planetarias de la Universidad de Cardiff, es uno de los científicos al mando en la expedición, que tomará medidas precisas realizadas mediante sónar del fondo del océano. Los investigadores, que partieron de Tenerife, enviarán un robot submarino a los pies de esta cordillera submarina, a 5.000 metros por debajo de la superficie, para taladrar el manto y extraer muestras del mismo. Mediante el uso de las cámaras del barco, los investigadores esperan poder ver el inmenso agujero. Las montañas se elevan a 4.000 metros por encima del fondo marino, 1.000 metros por debajo de las olas, y las muestras principales se extraerán de distintas profundidades. El doctor Mac Leod cree que la expedición revelará la extensión del agujero en la corteza a lo largo del fondo oceánico, así como a qué se debe su formación. Según el propio investigador, "no encaja en el modelo generalmente aceptado de placas tectónicas. Esperamos obtener una visión directa de los procesos que tienen lugar en la Tierra. Constituye parte esencial de la comprensión básica del funcionamiento de la Tierra". La formación de la corteza fue un "mecanismo fundamental de la Tierra, y afecta a la química del océano·, añadió. También explicó que se barajan dos teorías principales sobre por qué se formó el agujero, y se sospecha que la respuesta sea una combinación de las dos.Por una parte, el agujero podría haberse formado cuando las placas tectónicas se separaron, pero en lugar de que el manto se elevara hacia el exterior en forma derretida o magma, pudo elevarse como un bloque sólido. La segunda teoría es que la corteza se rasgara hacia los lados, creando un agujero sobre el manto.El navío en el que habitará el equipo de nueve investigadores y tres investigadoras se construyó para sustituir al ya envejecido 'RRS Darwin'. Está financiado por el Consejo de Investigación de los Entornos Naturales y por el Fondo de Instalaciones Científicas a Gran Escala del ministerio británico de Comercio e Industria.En el barco se han instalado equipos e instalaciones multidisciplinares que permitirán a los investigadores trabajar en cualquier parte de los océanos del mundo. Para el doctor MacLeod, el uso de este navío constituye una oportunidad única para dar respuesta a los grandes misterios del mundo, y confía en que resultará de un valor incalculable: "Se trata del primer viaje científico de esta embarcación, posiblemente el barco de investigación más avanzada del mundo".

viernes, febrero 23, 2007

Capturan calamar "colosal"



Un grupo de pescadores en Nueva Zelanda podría comer calamar frito el resto de sus vidas después de haber capturado lo que se cree podría ser el calamar más grande de la historia.
El calamar colosal (Mesonychoteuthis Hamilton), que pesa unos 450kg y mide casi 10 metros, fue pescado el jueves, y según los medios neo zelandeses es el primero de su especie en llegar a tierra intacto.
Este tipo de cefalópodo se encuentra en el fondo de las aguas antárticas y es mas o menos del mismo tamaño que los calamares gigantes (Architeutis dux), solo que los colosales pesan más.
La especie fue identificada en 1925, pero muy pocos especimenes se han encontrado, la mayoría de estos en el estómago de cachalotes.
El primer espécimen intacto fue pescado en Abril del 2004 en el Mar de Ross cerca de la costa antártica. Este era una hembra de 150kg.

El ministro de los pescadores en Nueva Zelanda, Jim Anderton, dijo que el grupo había estado buscando otro tipo de pez - Dissostichus mawson - el cual le sirve de alimento al calamar colosal. Éste fue capturado mientras comía.
Según Anderton "el calamar estaba casi muerto cuando llego a la superficie, y el cuidadoso trabajo de la tripulación fue esencial para subir el espécimen a bordo en una buena condición." Extractado de bbcmundo.com

martes, enero 30, 2007

Un buceador australiano cuenta cómo fue tragado por un tiburón



Un buceador australiano contó el miércoles cómo se libró de las mandíbulas de un gran tiburón blanco que primero se había tragado la mitad de su cabeza, y dijo que pudo sentir los dientes del escualo hundiéndose en su chaleco.
"Nunca he sentido un miedo como ese hasta que estuve dentro de esas mandíbulas, con esos dientes arrastrándose por todo mi cuerpo", dijo el buceador Eric Nerhus al canal Nueve de televisión desde su cama de hospital un día después del ataque en la costa sudeste de Australia. Nerhus, de 41 años, fue parcialmente engullido por el tiburón de 3 metros cuando éste le atacó a unos ocho metros por debajo de la superficie, pero dijo que consiguió liberarse golpeando al tiburón en el ojo con la mano izquierda que tenía libre. "Fui directamente a su boca, hacia delante. Mis hombros, mi cabeza y un brazo fueron directamente a su garganta. Podía sentir los dientes crujiendo arriba y abajo en mi chaleco", dijo. Nerhus afirmó que estaba recogiendo orejas de mar, un tipo de marisco, cuando el tiburón le asestó un golpe en el regulador que suministra el oxígeno y se lo sacó de la boca. Después se quedó dentro de las mandíbulas abiertas del tiburón y de su garganta. "Puse mi brazo izquierdo a un lado de su cara porque tenía la cabeza, los hombros y el brazo derecho dentro de su garganta. La mitad de mi cuerpo estaba en su boca", afirmó Nerhus. "Le golpeé en la órbita del ojo con mis dedos rígidos. Le clavé los dedos en el ojo, con lo que el tiburón reaccionó de tal forma que abrió un poco la boca y yo simplemente traté de escaparme". Cuando sacó su cabeza de la boca del tiburón, éste se aplastó contra su cara y dejó a Nerhus con la nariz rota. Estima que estuvo en las mandíbulas del tiburón durante unos dos minutos. Una vez libre, cogió el regulador y comenzó a subir lentamente hacia la superficie, preocupado porque el tiburón le atacara de nuevo. "Estaba dando vueltas alrededor de mis aletas, alrededor y alrededor en pequeños círculos", dijo. "Mientras subía para salir del agua él venía bajo mis piernas". El hijo de Nerhus y otros buceadores le sacaron del agua en su bote de pesca antes de ser trasladado al hospital, donde le están tratando de heridas en el cuerpo y la nariz rota. El buceador dijo que era afortunado por haber sobrevivido, pero que estaba determinado a no morir en las mandíbulas de un tiburón. "No podía pensar en una peor manera de irme que terminar como comida de pescado. Eso es por lo que luché. Estaba determinado a no querer irme así. Me gusta demasiado la vida".

jueves, enero 25, 2007

Tiburón prehistórico aparece vivo en Japón


Trabajadores de una reserva marina japonesa han logrado filmar a una rara especie de tiburón que vive en las profundidades marinas y que está considerado como un fósil viviente por su escasa evolución desde la prehistoria. El animal, de poco más de metro y medio, murió poco después de ser capturado.
El animal es conocido como frilled shark (tiburón con volantes) y es muy raro que se deje ver porque habita entre los 600 y 1.000 metros de profundidad. Sin embargo, un pescador japonés alertó a los trabajadores de un parque acuático en Shizuoka, al sur de Japón, de haber visto lo que describió como una criatura de aspecto primitivo y con forma de anguila con una enorme dentadura.
Los trabajadores se pusieron en marcha y lograron capturar al tiburón, que medía 1,6 metros y que identificaron como una hembra de la especie mencionada. Además, lograron grabar un vídeo en el que se aprecia claramente al pez en movimiento.
Sin embargo, al animal parecía debilitado y desorientado y murió a las pocas horas de ser capturado. Uno de los responsables del parque apunta a que el tiburón podía estar enfermo y por eso fue hallado a escasa profundidad o viceversa.
Es relativamente frecuente que el tiburón con volantes quede atrapado en las redes arrastre de los pescadores, pero es muy raro verlo con vida. Se alimenta de peces y otras criaturas marinas de las profundidades abisales y está considerado como un fósil viviente. De hecho, su aspecto es bastante primitivo. El Pais.

domingo, diciembre 10, 2006

Secretos del tiburón mas grande

Las etiquetas electrónicas de alta tecnología que llevan algunos tiburones ballena, el pez más largo del mundo, ha permitido que los científicos puedan determinar cómo y dónde encuentran su comida.
Varios especialistas en Belice siguieron los rastros de estos tiburones, que recorrieron casi un kilómetro para buscar alimento, y descubrieron un banco de huevas de pececitos.
Este tipo de tiburón puede llegar a tener 20 metros de longitud y está en la lista rojas de los animales en extinción, por lo que los científicos creen que gracias a estos descubrimientos podrán elaborar un plan para preservar la especie.
Este estudio sin precedentes se hizo en la barrera de arrecife de Belice, la cual es la segunda más larga del mundo y patrimonio de la humanidad.
"Nuestro trabajo demuestra que los tiburones nadan mucho más profundo de lo que en un principio se creía, llegando a sumergirse hasta 1.000 metros para conseguir comida", explica Rachel Graham, de la Sociedad para Preservar la Vida Salvaje (cuyas siglas en inglés son WCS).
"A esa profundidad, el agua está a unos pocos grados por encima del congelamiento. Esto explica por qué los tiburones ballenas tropicales tienen una capa térmica de grasa justo debajo de la piel, algo que había dejado perplejos a los científicos durante años".
Durante la noche los tiburones -generalmente- permanecen en aguas poco profundas, alimentándose de plancton y guardando las profundidades para el día.
Durante la noche los tiburones permanecen en aguas poco profundas.En luna llena, los pargos cubera se acercan a la costa para dejar sus huevos, lo que origina una gran masa de cuerpos retorcidos en una sopa de huevos recién salidos.
Para el tiburón ballena esto representa un festín, por lo que nadan por esa sopa una y otra vez, llenando sus grandes trompas con caviar de pargo.
Este hábito de llenarse durante el período en que los pargos ponen sus huevos permitió a los científicos colocar el dispositivo electrónico a los tiburones.
Estas etiquetas llevan un registro de la temperatura, la presión del agua y los niveles de luz.
Después de un período previamente programado, automáticamente se sueltan del tiburón, flotan a la superficie y envían toda esa información en un e-mail vía satélite.
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sábado, diciembre 02, 2006

Mordia más fuerte que un tiburón blanco


Un depredador marino prehistórico, que habitó los mares hace 400 millones de años, poseía la mordida más poderosa de todos los peces.
El extinto Dunkleosteus terrelli podía, al juntar sus mandíbulas, generar una presión de cinco toneladas por centímetro cuadrado.
El pez podía medir hasta 11 metros y pesar cuatro toneladas.
La fuerza de su mordida era el doble de la de un gran tiburón blanco, con lo que lo ésta se ubica dentro de las más poderosas, como la del Tyrannosaurus rex .
Detalles del estudio fueron publicados por la revista Biology letters de la UK Royal Society.
Los dientes de este depredador marino concentraban la fuerza de la mordida en una pequeña área de la mandíbula - los colmillos- a una increíble fuerza de 5.625 kilogramos por centímetro cuadrado.
Incluso más sorprendente es el hecho de que el Dunkleosteus podía abrir su boca rápidamente -en una cincuentava parte de un segundo- lo cual generaba una poderosa fuerza de succión, lo que empujaba rápidamente a la presa hacia su mandíbula.
"Este pesado pez era rápido durante la apertura de su mandíbula y muy poderoso cuando la cerraba", indicó el coautor del estudio, Mark Westneat, curador de peces en The Field Museum en Chicago.
"Esto es posible debido al diseño único de su cráneo y al de los diferentes músculos utilizados para abrir y cerrar la mandíbula".
Generalmente, un pez tiene sólo una de estas dos características: o una mordida poderosa o una rápida, pero nunca ambas.
Para poder determinar la fuerza de la mordida, los científicos utilizaron un cráneo fosilizado de un Dunkleosteus terrelli para recrear la musculatura de un pez antiguo.
Este modelo biomecánico demostró la fuerza y movimiento de este depredador marino. El formidable pez pertenecía a los placodermo un diverso grupo de vertebrados con mandíbulas que dominaron los ecosistemas acuáticos durante el período Devónico, entre hace 415 y 360 millones de años.

domingo, noviembre 26, 2006

Un pulpo gigante

El pulpo gigante del pacífico es el de mayor tamaño y el que vive más tiempo de todas las especies de pulpo conocidas. El animal de mayor taaño encontrado midió 9.1 m y pesó 272 kg, aunque en promedio tienen 5m y 50 kg de peso. Alcanzan los 4 años de vida y el macho y la hembra mueren luego de reproducirse. Las hembras cuidan los huevos y no se alimentan en ése período que dura unos cuantos meses. Este animal fantástico posee una gran cabeza y es de color rojizo- amarronado, pudiendo cambiar el color de su piel mimetizándose con tomando patrones y texturas variadas. Así puede pasar inavertido para sus presas y/o depredadores.Habita el norte del Océano Pacífico.

jueves, noviembre 23, 2006

¡Se encoge el tiburon ballena!

El tiburón ballena, que suele medir hasta veinte metros de largo, se está encogiendo, dicen investigadores en Australia.

El nuevo estudio fue descrito como "preocupante" por los investigadores.En una década, la talla media de esta especie se ha reducido de siete a cinco metros.
Una de las causas de esta reducción, creen los investigadores, es la sobrepesca de esta especie que en algunos países asiáticos se utiliza como alimento.
Raúl García, responsable de pesca del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), dijo a BBC Mundo que "esta es una especie pesquera y en recursos pesqueros una disminución de la talla media es claramente una señal de sobreexplotación".
Los investigadores del Instituto Australiano de Ciencias Marinas (AIMS en sus siglas en inglés), creen que esta sobrepesca está también causando una reducción de la población.
Preocupante
El tiburón ballena (Rhincodon typus) es una inmensa criatura que puede llegar a pesar más de 20 toneladas.
El animal que habita principalmente en mares de aguas tropicales, se alimenta principalmente de plancton, pequeños peces y organismos marinos.
El pez ha sido catalogado como "vulnerable" en la Lista Roja de Especies Amenazadas y los autores describen el estudio como "un indicio muy preocupante".
Los datos sobre la talla y números de la especie fueron recopilados por el Parque Marino Ningaloo, una compañía de ecoturismo que organiza expediciones para observar y nadar con los tiburones ballena, en la costa noroeste australiana.
Pero también hay otras investigaciones que apoyan estos resultados.
Y esta no es la única especie de tiburón en riesgo.

Se conoce muy poco sobre las rutas migratorias de esta especie."De las cerca de mil especies de tiburón, un porcentaje muy alto está siguiendo la tendencia del tiburón ballena", explica Raúl García.
Agrega que "algunas especies de profundidad han sufrido disminuciones de cerca de 95% de la población".
Los investigadores australianos están particularmente preocupados por el encogimiento del tiburón ballena porque se cree que esta especie sólo alcanza la madurez sexual al medir seis o siete metros.
La especie puede vivir hasta 150 años y alcanza la madurez sexual alrededor de los 30 años.
Tal como explica Raúl García del WWF, el tiburón ballena, igual que otras especies de tiburón "es sumamente vulnerable a la sobreexplotación debido a su larga expectativa de vida y bajos niveles de reproducción".
"Así que claramente es una especie en riesgo y la disminución de su talla podría deberse a la captura accidental y la sobreexplotación pesquera", afirma.
"Esta es una señal clara de que se está capturando por encima de la capacidad de reproducción de este animal, por eso deben establecerse planes concretos para su explotación".

domingo, noviembre 12, 2006

¡Qué tiburón!

Comparación entre el tamaño del tiburón Carcharodon megalodon y un yate

¡¡¡¡Monstruos marinos!!!!




Tremenda mordida
Medía unos 15 metros de largo, pesaba 4.5 toneladas y poseía unas fauces con las que habría engullido un refrigerador de un solo bocado. Sin embargo, sólo podemos imaginar cuál pudo ser el aspecto del Carcharodon megalodon, extinto hace un millón de años. Aunque los dientes del antiguo escualo se cuentan entre los restos más abundantes de animales prehistóricos —esta imagen de 1927 muestra un diente de megalodonte de 15 centímetros que enmarca el de un gran tiburón blanco moderno—, muchos de sus esqueletos, al ser de cartílago, se descompusieron con demasiada velocidad como para formar parte del registro fósil.

por: Margaret G. Zackowitz Fuente: National Geographic

miércoles, noviembre 01, 2006

Devoradores de ballenas....¡¡muertas!!

Científicos que estudian esqueletos de ballenas en el Monterey Canyon anunciaron el descubrimiento de dos nuevas especies de invertebrados que comen los huesos de las ballenas muertas. En un artículo de la revista “Science” de julio, los investigadores describen a estos gusanos que difieren en su estructura y en su forma de alimentación a cualquier otro animal conocido.No tienen ojos, patas, bocas o estómagos, pero tienen coloridas extensiones semejantes a plumas y raíces verdes. Usan estas raíces para infiltrarse en los huesos de las carcazas de las ballenas, consumiendo la grasa y el aceite con la ayuda de bacterias simbióticas.El biólogo marino Greg Rouse, del South Australian Museum, trabaja con los científicos Shana Goffredi y Robert Vrijenhoek del Monterey Bay Aquarium Research Institute (MBARI) para clasificar al nuevo organismo colocándolo en un nuevo género llamado “Osedax”, del latín “devorador de huesos”.

Foto de laboratorio de uno de los gusanos devoradores de huesos Osedax frankpressi, que ha sido extraído de un hueso de ballena. Normalmente sólo la plumas rojas y blancas y el tronco rosa son visibles. Las raíces verdosas y los ovarios blancuzcos están dentro del hueso. La característica mas visible de Osedax rubiplumus y Osedax frankpressi es su rojizo plumaje que extiende en el agua y actúa como agallas. Las plumas se conectan al tronco muscular que se insertan en un tubo transparente cuando el gusano es molestado. El extremo del tronco, escondido dentro del hueso de la ballena, es un ancho cuerpo en forma de un saco oval. Las raíces verdosas están llenas de bacterias que disuelven el aceite de los huesos. Los científicos inicialmente estaban desconcertados por el hecho de que todos los gusanos colectados eran hembras; sin embargo mientras examinaban un ejemplar de dos a siete centímetros de largo bajo el microscopio, descubrieron que muchas hembras tienen docenas de microscópicos machos viviendo dentro de sus cuerpos. Parecería como si estos machos nunca hubieran dejado atrás su pasado estado larval (sus cuerpos todavía contienen trozos de membrana vitelina) pero tienen copiosas cantidades de esperma. Los investigadores también observaron que las hembras de todos los tamaños estaban llenas de huevos, el co-autor del artículo Vrijenhoek comenta: “Estos gusanos parecen ser el equivalente ecológico de los dandelions (una especie que crece rápidamente, ponen un montón de huevos y se dispersa lejos y ampliamente)” Esta estrategia podría considerar que estos gusanos pueden vivir solamente en ballenas muertas; después que el esqueleto ha sido consumido, todos mueren. Antes que esto suceda deben liberar suficientes huevos o larvas para que puedan ser transportados por las corrientes oceánicas hasta que encuentren otra carcaza donde alojarse.Rouse nota que “Por la inusual anatomía de las hembras estábamos desconcertados acerca de que tipo de animal era Osedax”. Pero después de analizar una porción del ADN, los investigadores determinaron que están cercanamente relacionados con los largos gusanos tubos encontrados en las chimeneas hidrotermales de las profundidades del océano. Ambos géneros obtienen nutrientes con la ayuda de bacterias simbióticas.Posteriores análisis de ADN arrojaron sorprendentes resultados: después de observar variaciones en el ADN mitocondrial (lo que es asumido como un cambio constante a través del tiempo) los investigadores concluyeron que los mas recientes antecesores de estas dos especies de gusanos datan de 42 millones de años atrás, el mismo tiempo en que las primeras ballenas se desarrollaron.La diversidad genética de la especie también sugiere que son parte de una activa población de cría que incluye cientos de miles de individuos, una población que ha estado presumiblemente frente a los ojos humanos en la inmensidad de las profundidades del océano.
Fotomontaje de los restos de una ballena en el fondo del Cañón de Monterey, como apareció en febrero de 2002, poco después de su descubrimiento. Notar el gran número de gusanos rojos cubriendo el cuerpo.Image credit: (c) 2002 MBARI
Después de estudiar una ballena muerta en la bahía de Monterrey (Baja California) por un año y medio, Vrijenhoek y Goffredihan han llegado a la conclusión que las dos nuevas especies de gusanos están en la punta del iceberg (o mejor dicho en la punta de la cola de la ballena). Los restos de esqueletos de ballenas representan una importante fuente de alimentación en un ambiente limitado de comida como son las profundidades del mar. Craig Smith de la Universidad de Hawaii, ha identificado ecosistemas con cientos de diferentes animales que se han desarrollado alrededor de los restos óseos de una ballena. Algunas de estas comunidades pueden ser sostenida por décadas con los huesos saturados de aceite de los cetáceos muertos. Los científicos del MBARI describen la inusual población de animales de los restos óseos de Monterey Canyon en un artículo que será publicado en “Deep Sea Research” en octubre de este año. Como las poblaciones alrededor de las chimeneas hidrotermales, las comunidades de los restos óseos de ballenas envuelven fuentes de comida altamente localizadas y efímeras. En las chimeneas, gases sulfhídricos son consumidos por las bacterias, que a su vez proveen sustento a otros animales. El mismo mecanismo se observa en las carcazas de cetáceos, donde el sulfídrico puede producirse por bacterias que se encuentran en los tejidos de la ballena. Sin embargo, la bacteria simbiótica en Osedax spp. presenta una estrategia evolutiva totalmente diferente: disuelven los lípidos de los huesos (grasas y aceites) directamente para proveer alimento a los gusanos. Es la primera vez que una bacteria que degrada lípidos ha sido observada en una relación simbiótica.Aunque los restos óseos han sido estudiados en diferentes sitios a lo largo de California, los de Monterrey Canyon son los mas conocidos a la fecha. Por su gran profundidad (2891 metros) se puede explicar porque algunos de estos animales nunca había sido visto anteriormente. En adición a las nuevas especies nombradas, los investigadores colectan entre cuatro a seis no identificadas formas de gusanos de las carcazas de ballenas. A pesar de que no son tan raras como Osedax, estos desconocidos animales resaltan la innimaginada biodiversidad y las adaptaciones que tienen los organismos que habitan las profundidades del océano.
Artículo científico citado:
G. W. Rouse, S. K. Goffredi, and R. C. Vrijenhoek, Osedax—bone-eating marine worms with dwarf males. 2004. Science. Vol. 305 #5684 (July 30, 2004).