martes, mayo 08, 2007

Descubren 15 nuevas especies en una zona antártica afectada por el deshielo


Los científicos han descubierto hasta quince nuevas especies marinas visibles al ojo humano en el inmenso fondo marino que ha dejado al descubierto la ruptura de las gigantescas capas de hielo Larsen A y B, en el Antártico, que han cubierto durante miles de años esta extensa porción oceánica.

El rompehielos "Polarsten", capitaneado por medio centenar de investigadores de catorce países, ha sido el primero en adentrarse en los fondos desconocidos y virginales del mar de Weddell, donde en los últimos años se han desprendido unos 10.000 kilómetros cuadrados de placas de hielo a causa del cambio climático.
Este proyecto, que se ha desarrollado entre finales de 2006 y principios de este año, supone la primera de las expediciones que se llevan a cabo dentro del programa internacional Censo de la Vida Marina Antártica, y ya ha permitido constatar los cambios que el calentamiento global está provocando en los ecosistemas marinos del océano antártico.
El coordinador internacional de este programa, el escocés Michael Stoddart, explicó a Efe que sólo en los poco más de dos meses que ha durado la expedición se han descubierto quince nuevas especies, en su mayoría crustáceos, como gambas gigantes, medusas o anémonas de mar, y centenares de organismos microscópicos.
Stoddart, que además es responsable científico del Programa Antártico Australiano, comentó que el "Polarsten" volverá a surcar el mar de Weddell el próximo mes de noviembre en una nueva expedición que, asegura, "permitirá encontrar más especies nuevas" en esta zona hasta ahora desconocida.
Pero el calentamiento global, además del colapso de viejas placas de hielo, como la Larsen B, con 12.000 años de antigüedad, está provocando cambios en los hábitats marinos, de manera que se han localizado animales y plantas que, hasta ahora, sólo se habían visto en aguas más cálidas.
Las consecuencias del calentamiento global son sin duda más manifiestas en los animales que viven en la superficie antártica, como los pingüinos, que, según se ha advertido, se están desplazando hacia el sur en busca de tierras y aguas más frías.
De hecho, en el caso de los denominados pingüinos de Adelia, una especie de pequeño tamaño, cuerpo negro y ojos blancos, se ha observado que se reproducen en zonas diferentes, puesto que se mueven en búsqueda de zonas con hielo, así como fluctuaciones apreciables en su población, hasta ahora una de las más densas de las distintas especies de pingüinos.
"El calentamiento repercutirá de manera muy negativa en los animales del Antártico, pero las especies se adaptan a los cambios, siempre que tengan alimentos, y en el caso de los pingüinos, éstos se alimentan básicamente de kril, y no se espera que vayan a desaparecer", indicó el experto escocés.
En cualquier caso, Stoddart consideró que las consecuencias del cambio climático no serán tan dramáticas en el Antártico como en el Ártico, donde según algunos científicos, como el oceanógrafo alemán Eberhard Fahrbach, el hielo podría desaparecer durante las épocas de verano a partir del año 2080.
En el Antártico, afirma Stoddart, los cambios afectarán en mayor medida a las zonas costeras que a las situadas más al sur, provocarán más desprendimientos de capas de hielo, y éstas se irán hacia el mar más rápidamente.
A diferencia de otros científicos, Stoddart no se muestra alarmista por los efectos del cambio climático. Tampoco cree que se deba ser optimista, sino simplemente realista, proporcionando a la ciudadanía una información veraz de lo que está pasando, porque "así lo desconocido no resulta tan amenazador", subraya el científico.
Michael Stoddart visitó recientemente Barcelona, invitado por la Fundación Caixa Catalunya, para hablar de la vida en los mares polares, en el marco de actividades organizadas con motivo del Año Polar Internacional.

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