martes, junio 13, 2006

En 50 años, los hielos del Polo Norte ¿habrán desaparecido?


Rumbo al Año Polar Internacional 2007: científicos internacionales advierten sobre un problema que puede cambiar el mundo

Disminuyen un 8% anual desde 1979
"En 50 años más, habremos perdido los hielos del Polo Norte. Estaremos como en un planeta nuevo, que no sabemos cómo será", dice el doctor David Carlson, geólogo y director del Programa Internacional del Año Polar Internacional (API), en 2007.
Con un corpachón de oso, flequillo rubio y campera roja, Carlson podría pasar por uno más de los miles de ecoturistas que, camino de la Antártida, recalan en Ushuaia, ciudad arrinconada entre la blancura cegadora del macizo Le Martial y la vastedad gris del canal Beagle.
Pero Carlson es uno de los invitados de Ecopolar 2006, evento preparatorio del API y organizado a fines de mayo por el Instituto Antártico Argentino y la Dirección General de Asuntos Antárticos de la Cancillería, con científicos del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic), instituto local del Conicet.
El API, que durará dos años, será el máximo esfuerzo científico colectivo de la historia. Hoy, reúne a unos 10.000 investigadores de 50 países, que tendrán 1000 millones de dólares para realizar mil proyectos de investigación, de los que la Argentina tiene 15 a cargo. El objetivo es entender adónde nos conduce el cambio global, aunque por lo que se sabe hasta la fecha, no es a nada bueno.
Consciente de ello, en su papel de vocero del API, Carlson evita con cautela los "excesos mediáticos". Por ejemplo, clasifica los pronósticos de máxima credibilidad con tres estrellas cuando la información está consensuada por distintas publicaciones, proviene de diferentes fuentes, parte de registros de instrumentos diversos, o si las mediciones cubren largos intervalos de tiempo.
Luego le da sólo dos estrellas de puntaje a la información de igual calidad, pero con datos obtenidos en un mismo período. Y apenas una sola estrella a los vaticinios de una única fuente. "Que en medio siglo perdemos el Polo Norte blanco de hoy, y sólo queda mar azul, sin hielo, es información de tres estrellas -afirma-. Desde que se empezó a medir por satélite en 1979, cada año pierde un 8% de su superficie helada. Promediando este siglo, será historia..."
¿Y en la Antártida?
El año 2056 podrá ser pésimo para ser oso polar. Pero la desaparición de los osos, junto con la de morsas, belugas, focas arpa, zorros polares y el resto de fauna ártica, además de dejar a los pueblos inuit sin caza y a merced de la caridad estatal canadiense o rusa, será el primer eslabón en fallar en una cadena de eventos que llega al otro polo.
Fundidos los hielos del Norte, lo primero que sucede es una disminución drástica de la radiación solar total reflejada por la Tierra. Es que el hielo actúa como un espejo, pero el mar absorbe la luz visible e infrarroja del Sol como si fuera una esponja.
Esto realimentaría el calentamiento en curso del mar y de la atmósfera, y podría disparar el derretimiento -también en curso- de masas de hielo sobre tierra, mucho mayores y más amenazantes para las ciudades costeras del mundo: las de la Antártida en primer lugar, y las de Groenlandia, en segundo. Las temperaturas mínimas medias en la Antártida ya subieron 3 grados desde los 50.
Y ahí es donde falta, según Carlson, información "tres estrellas". Las muestras testigo de hielo profundo de la base antártica Vostok muestran, con sus burbujas de "aire fósil" atrapado, que en los últimos 400.000 años la atmósfera terrestre tuvo, con cinco alzas y cuatro bajas, una media de 250 partes por millón (ppm) de dióxido de carbono (CO2).
Alzas y bajas
Esas alzas y bajas de CO2 estuvieron asociadas a períodos cálidos y a glaciaciones respectivamente, lo que subraya el rol de esa molécula como princeps inter pares entre los muchos gases invernadero. Pero en 1957, la humanidad ya había quemado tanto carbón y petróleo que el CO2 se había ido a 315 ppm, y en 2005 la tasa fue de 385 ppm.
"Para el 2100, y según un modelo predictivo de la química de la atmósfera con el que concuerdan diez países -dice Carlson- tendremos 800 ppm si seguimos sin cambios de política con los combustibles fósiles; 680 ppm, si forzamos ya mismo una baja del uso de fósiles y damos más penetración a la energía nuclear y las renovables, y 500 ppm, en un escenario hoy impensable, de fuertes restricciones a la quema de carbono fósil."
Una de las muchas tareas del API, entonces, será perforar mucho más profundamente en los casi 4 kilómetros de hielo antártico y llegar al de hace 1,2 millones de años. Y según la correlación entre el CO2 que se encuentre y el clima global de ese pasado tan remoto, tratar de entender qué depara el futuro.
La intervención en Ecopolar 2006 de la doctora Viviana Alder, bióloga del Instituto Antártico Argentino, da una idea de cuánto ignoramos. "Al perder plataformas de hielo flotante antártico -dijo Alder-, estaremos perdiendo también varios sumideros de carbono, es decir, ecosistemas que limpian de CO2 la atmósfera. Hablo de algunas zonas del mar circumpolar, como la de la península Antártica, muy ricas en nutrientes y en producción de diatomeas."
Según Alder, esas algas microscópicas atrapan CO2 por fotosíntesis, y al morirse y hundirse se lo llevan al fondo del mar para volverse barro y roca, con lo que lo eliminan a mucho mayor plazo y quizás en mayor cantidad que los bosques tropicales. Pero además, las diatomeas son el menú principal del krill, que sería un organismo clave, aunque quizá no el único, del ecosistema marino antártico y de sus pesquerías.
Fantasma inquietante
El fantasma que inquieta a Alder es que la creciente fusión del hielo dulcifique el agua circumpolar mientras se eleva su temperatura. En los acuarios experimentales que tiene Alder, en el agua menos rica en nutrientes y más cálida predominan decenas de otros organismos unicelulares menores, como las cianobacterias. Y lejos de irse al fondo al morir, flotan y se descomponen cerca de la superficie, lo que devuelve CO2 a la atmósfera.
¿Qué impacto climático tiene que el mundo pierda sumideros de carbono que no se han medido y cuya existencia es novedad hasta para científicos? No se sabe, pero podría ser mucho más caro perder esos sumideros que las actuales pesquerías antárticas basadas en el krill, lo que probablemente también sucederá si desaparecen las diatomeas.
"En las islas Georgias -confirma la doctora Andrea Raya Rey, del Cadic-, en los años de altas temperaturas del agua superficial fracasó la temporada reproductiva de los lobos de dos pelos y de los pingüinos papúa porque en esos años hubo mucho menos krill. Y éste es un dato «de tres estrellas», con dos décadas de estudios múltiples."
Lo único cierto, como dice el doctor Sergio Marenssi, director del Instituto Antártico Argentino, es que el API 2007 será el momento para poner en claro cientos o miles de preguntas como esa, en las que están en juego la biodiversidad mundial, la economía humana y la calidad de vida de la civilización.
"Si medimos el API según el Año Geofísico Internacional de 1957, que fue el último evento parecido -dice Marenssi-, diría que estamos al borde de una revolución conceptual en el conocimiento de la Tierra. En 1957 la hubo, pese a que participaron pocos países y no existían los medios tecnológicos actuales, ni los satélites, ni las supercomputadoras, ni los sensores remotos en las profundidades del hielo, de la atmósfera y del océano. El problema es que estaremos investigando el fuego mientras se quema la casa."
Algunos cientos de metros arriba del hotel donde sesionó Ecopolar 2006, más allá del límite del bosque de lengas y ñires, los hechos le daban razón a Marenssi. Los deslumbrantes hielos del glaciar Le Martial, fuente de agua potable de Ushuaia, están en rápido retroceso desde los años 70. Desaparecerán dentro de 15 años...
Por Daniel Arias

viernes, junio 09, 2006

Día mundial de los océanos ¿Qué celebramos?

Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Océanos (8 de junio), entregamos a la opinión pública 10 verdades por las que Oceana considera que no hay nada que celebrar.
El 75% de las especies útiles al hombre están sobrexplotadas, o siendo explotadas al límite de su capacidad.
El 90% de la población de los grandes peces, (tiburones, atunes, albacoras, etc) ha desaparecido de los océanos desde el surgimiento de la pesca industrial.
500 Toneladas de tiburón se requieren para obtener unas 12 toneladas de aletas, vendidas como afrodisíaco en Asia. El animal se caza, se mutila y se devuelve vivo al mar, donde muere ahogado y desangrado.
Por cada merluza pescada, dos son devueltas al mar por no alcanzar la talla mínima para ser vendida. Muchas veces los peces han muerto antes de ser devueltos.
En Chile, el 80 por ciento de los recursos es explotado por los industriales, que entregan sólo el 20 por ciento de los empleos de la actividad pesquera (el 80 por ciento restante de la fuerza laboral está en la pesca artesanal).
Se requiere entre tres y cinco kilos de pescado, para producir sólo un kilo de salmón.
La industria salmonera instalada en la Décima región, arroja desechos directamente al mar equivalentes a los de una ciudad con 6 millones de habitantes.
Los costos ambientales de la salmonicultura en nuestro país durante los últimos 15 años, superan los 2 mil 200 millones de dólares.
Más de 38 millones de personas viven de la pesca y la acuicultura alrededor del mundo. Además, la pesca da trabajo indirecto a más de 200 millones de personas.
Si este ritmo de sobrexplotación continúa, la FAO prevee que en cuatro años se vivirá un colapso global de las pesquerías, afectando a más de 2.500 millones de personas, que obtienen del mar su principal fuente de proteínas.
Oceana América Latina

martes, junio 06, 2006

Se extingió el 90 % de la vida marina!!

Hace 250 millones de años.Hallan un cráter de 480 kilómetros bajo el hielo antártico, causado por un meteorito

WASHINGTON (AFP y ANSA).- Un equipo internacional de investigadores descubrió en la Antártida la causa probable de lo que sería la mayor extinción de la historia del planeta hace 250 millones de años, lo que explicaría la desaparición del 70 al 90% de las especies, según informó en un comunicado la Universidad de Ohio, en los Estados Unidos. Con la ayuda de las imágenes satelitales de la Agencia Espacial de los Estados Unidos (NASA), los científicos hallaron en el subsuelo de la Antártida huellas del impacto de un meteorito gigante, que sería "mayor que el que extinguió a los dinosaurios y anterior en el tiempo". El impacto, que según los expertos ocurrió en la era geológica conocida como permotriásica, formó un cráter de 480 kilómetros de ancho, es decir, dos veces el tamaño de Suiza. Para los científicos, el cataclismo es el origen de la desaparición del 90% de las especies marinas y del 70% de las especies terrestres, una extinción masiva para la que hasta ahora no se había encontrado ninguna explicación. Se estima que las especies marinas y terrestres desaparecieron como víctimas directas del choque del meteorito gigante o de la nube de polvo, que creó una "noche perenne" en torno del planeta y provocó una gran cantidad de cambios climáticos. También, el impacto podría haber desencadenado el fraccionamiento progresivo de Gondwana, el enorme continente que reunía la mayoría de las actuales masas terrestres del hemisferio sur; entre ellas, Africa, América del Sur y Australia. El cráter, que se encuentra bajo los hielos de la Antártida, está a casi 1,6 kilómetros de profundidad. "Las mediciones de gravedad que revelan su existencia sugieren que podría datar de hace unos 250 millones años, momento de la extinción del pérmico-triásico, cuando casi toda la vida animal en la Tierra había desaparecido", precisaron los investigadores a través del comunicado difundido por la Universidad de Ohio. El hallazgo en la Tierra de Wilkes, como se denomina la zona donde se encuentra el cráter, se obtuvo a través de un mapeo continuo que realiza la NASA para detectar diferencias sutiles en la gravedad de la Tierra. "Ese impacto en la Tierra de Wilkes es mucho más grande que el impacto que mató los dinosaurios," dijo a la BBC el profesor Ralph von Frese, de la Universidad de Ohio. La ciencia siempre sospechó que la extinción masiva de especies ocurrida en la edad permotriásica debió haber ocurrido de forma muy brusca y la hipótesis siempre recayó en cambios ambientales provocados por el impacto de un meteorito gigante. El equipo internacional, en el que también participaron científicos de Rusia y de Corea, estuvo dirigido por científicos de la Universidad de Ohio. Los expertos presentaron los resultados de la investigación en la última Asamblea de la Unión Geofísica Americana, que se realizó en la ciudad de Baltimore.

sábado, junio 03, 2006

Vida profunda


BBC Mundo Ciencia
Una expedición de tres semanas en el Océano Atlántico regresó con una carga de pequeñas especies nunca antes vistas por la ciencia.

El viaje, que formó parte del Censo de la Vida Marina, exploró profundidades del océano adonde pocas veces se ha llegado. La lista de "bichos" descubiertos incluye plancton con delicados cuerpos transparentes, al parecer de la familia de las medusas, cientos de microscópicos camarones y varios tipos de peces. En el viaje de 20 días, organizado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA en sus siglas en inglés) de Estados Unidos, participaron 28 expertos marinos de 14 países. Uno de ellos, la oceanógrafa mexicana Paola Batta-Lona, le dijo a BBC Mundo que "el objetivo de la expedición es hacer un inventario global de estos pequeños organismos". "La idea de este proyecto es conocer mejor la composición de especies en los mares para poder saber la repercusión que está teniendo el cambio climático", explicó Batta-Lona.

Primos de caracol
Los científicos del Censo de la Vida Marina exploraron profundidades oceánicas de entre 1 y 5 kilómetros para fotografiar y hacer el inventario de la abundancia de zooplancton.
Estos son pequeños organismos marinos que forman la base de la cadena alimenticia marina.
Muchos viven de plancton y a su vez son el alimento de peces, mamíferos y crustáceos, pero se cree que sus poblaciones están amenazadas por el cambio climático. "Encontramos unos tipos de gasterópodos, que son familiares de los caracoles que ves en tu jardín", explica Paola Batta.
"También se encontraron ciertos tipos de ostrácodos, que por cierto, fue la primera vez que se logran secuenciar -- agrega-- y también tipos de medusas y peces de profundidad".

Profundidad
El proyecto usó un sistema especial de redes controladas desde cubierta.Paola Batta-Lona, de la Universidad de Connecticut, formó parte del equipo ADN en la expedición. Tal como explica la investigadora, la labor de su equipo era extraer, procesar y secuenciar el ADN de los organismos, una vez que los científicos habían identificado y nombrado las muestra de la especie. Durante el crucero los investigadores capturaron miles de especimenes, muchos de los cuales se encontraron a profundidades de hasta 5.000 metros. Por lo general los oceanógrafos se concentran casi exclusivamente en el kilómetro más superior del océano. La expedición tomó muestras de las pequeñas formas de vida que habitan debajo de los 1.000 metros, el punto en el cual se ha acordado que comienza la zona batipelágica, o el mar profundo. "Para saber el impacto que está teniendo el calentamiento global en la vida marina, necesitamos tener la información sobre lo que existe actualmente, y poder compararlo en unos años, con lo que ha cambiado", señala la oceanógrafa.

Innovador
Uno de los aspectos más interesantes de esta expedición, es que utilizaron por vez primera unas redes especiales que controladas desde el barco podían abrirse y cerrarse a diversas profundidades. El proyecto forma parte del Censo de la Vida Marina."Este innovador sistema de redes fue algo de lo más novedoso en este proyecto". "Podían abrirse a profundidades de entre 5.000 y 4.000 metros, entre 4.000 y 3.000 metros y entre 3.000 y 2.000 metros", indica. Y agrega que "muchos de los especimenes, por ejemplo, los ostrácodos, fueron encontrados a 3.000 metros, donde antes no se había logrado tomar muestras". "Esto sorprendió incluso a investigadores que habían estado ya en proyectos similares de campo".

Del frío al calor
Hasta ahora, no se había diseñado un sistema de redes que pudiera ser controlado para tomar muestras a diversas profundidades previamente seleccionadas. La mayoría de estos organismos están habituados a vivir en las temperaturas frías del fondo marino, a alrededor de 1º o 2º centígrados. Para llevarlos a la superficie se requería transportarlos en agua mucho más caliente, de alrededor de 27º C. Tan pronto como las muestras eran llevadas a la superficie, los investigadores las colocaban en cubos de agua congelada para restaurar el ambiente de su hábitat natural. Pero aún así, muchos de los especimenes perecieron antes de poder ser catalogados o estudiados. La experiencia, sin embargo, fue "extraordinaria" según la describe la oceanógrafa mexicana, investigadora de la Universidad de Connecticut. "Fue una experiencia enriquecedora trabajar durante 20 días con tantos investigadores de diversos campos y de tantos países". "Cada descubrimiento era compartido por todos y todos nos entusiasmábamos por igual, con lo cual aprendí muchísimo", concluye la oceanógrafa.

viernes, junio 02, 2006

Los océanos absorberán un 21% de CO2 por el calentamiento global


Madrid, 29 may (Efe/El País ).- Los océanos del planeta absorberán un 21% menos de CO2 por el aumento de temperatura de la Tierra producido por el cambio climático, según un estudio realizado por tres científicos españoles. La investigación, que publicará mañana la revista Proccedings of the National Academy of Sciences (PNAS), concluye que la diferencia neta entre el carbono que captan las plantas marinas y el que expulsan los organismos vivos de los océanos se reducirá drásticamente, por lo que el mar dejará de captar una media anual de cuatro gigatoneladas (mil millones) de CO2.Esta cantidad supone una cuarta parte del total que cada año absorben las plantas marinas y una tercera parte del total mundial de emisiones de este gas por actividades industriales. El coordinador del estudio e investigador del Centro Oceanográfico de Gijón, Angel López-Urrutia, ha detallado que, ante un aumento de temperatura, 'las plantas marinas van a aumentar menos su captación de CO2 que la cantidad de oxígeno que necesitan los organismos marinos'.Un proceso circularEste fenómeno se debe, según López-Urrutia, a que el metabolismo de los seres vivos es 'mucho más sensible' a los cambios de temperatura que el de las plantas, basado en la fotosíntesis. En conjunto, entre el periodo de 2000 y 2100, estos expertos calculan que los océanos dejarán de captar unas 400 gigatoneladas de CO2, que permanecerán en la atmósfera provocando un nuevo aumento de temperatura.De esta forma se generaría un proceso circular ya que al aumento de temperatura provocado por las emisiones de CO2, le seguiría una menor capacidad de absorción de este gas por parte de los océanos que, a su vez, daría lugar a un nuevo calentamiento global. Para realizar estos cálculos, López-Urrutia y su equipo, formado por los investigadores españoles Elena San Martín y Xabier Irigoyen y el británico Roger P. Harris, se han basado en los datos registrados por el Atlantic Meridional Transect, una expedición científica británica que recorre de norte a sur el océano Atlántico cada año.Al estudiar esta información, apreciaron que el aumento anual de las temperaturas coincidía con un descenso de la cantidad de CO2 absorbida por las plantas marinas. Posteriormente, recopilaron otros datos mundiales y estudiaron qué ocurriría si de aquí a 2100 la temperatura media de la Tierra creciese tres grados y medio, uno de los escenarios medios de aumento de temperatura que prevé en su último informe el Panel Internacional de Cambio Climático (IPCC), el organismo de la ONU que se encarga de estudiar este fenómeno. El resultado obtenido refleja que en menos de un siglo, los océanos de la Tierra absorberían 15,2 gigatoneladas de CO2, cuatro menos que en la actualidad.

sábado, mayo 27, 2006

El organismo vivo más grande del mundo es marino


Es una planta marina de 8 kilómetros
Un equipo internacional de investigadores halló en Formentera lo que podría ser el ser vivo más grande del mundo. Se trata de una macroplanta submarina de ocho kilómetros. Las ramificaciones de la planta llamada posidonia tienen el mismo origen genético, según los científicos a cargo del proyecto Conservación de Praderas Submarinas, en el que participa el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea), la Universidad del Algarve (Portugal) y la Universidad de las Islas Baleares (UIB). La investigación de esta planta gigante, según explicó ayer el doctor Carlos Duarte, de Imedea, "demuestra la vulnerabilidad de las praderas marinas, en especial de la posidonia, frente a las prácticas locales, como el turismo o la pesca, y a motivos globales como el calentamiento del planeta". Esto, según continuó el investigador, supone que cada año desaparece entre el 1 y el 2% de las praderas marinas, lo que asciende al 5% en el mar Mediterráneo. Es precisamente en aguas de las Baleares donde se encuentra el 5% de la extensión de la posidonia existente. El ejemplar hallado en Formentera tiene más de 100.000 años de edad. Entre esta isla e Ibiza, según comentó el investigador, se encuentra la pradera más grande de posidonia del Mediterráneo, que cubre una superficie de unos 700 kilómetros cuadrados. El proyecto, del que participan 25 investigadores en la estación científica del Faro de Ses Salines (Mallorca), comenzó en mayo con el objetivo de determinar cómo influyen las praderas marinas en la conservación de los ecosistemas con 400 especies de organismos vivos y en la regeneración de playas. La posidonia crece hasta a 40 metros de profundidad en el mar y es la planta más longeva del planeta, lo que dificultaría su regeneración, ya que requiere mucho tiempo para crecer.

Peces con alto contenido de PCB (bifenilos policrorados) en el Río de la Plata


Durante unos cuantos años, tuvimos dos versiones oficiales contradictorias. La Provincia de Buenos Aires advertía de la presencia de PCB en los peces del Río de la Plata, mientras que el ETOSS decía que no había PCB en el agua. Los peces del Río de la Plata beben la misma agua que nosotros y nadie puede decir que se contaminaron porque vivían cerca de un transformador.

Quiero expresarles mi preocupación por la decisión del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires de prohibir la pesca y consumo de sábalos del Río de la Plata por su alto contenido de PCB (bifenilos policrorados), el refrigerante tóxico de los viejos transformadores.El que estos peces hayan sido envenenados en el mismo curso de agua del que millones de personas obtenemos el agua para consumo me resulta inquietante. Durante unos cuantos años, tuvimos dos versiones oficiales contradictorias. La Provincia de Buenos Aires advertía de la presencia de PCB en los peces del Río de la Plata, mientras que el ETOSS (el ente encargado de controlar la concesión de agua potable) decía que no había PCB en el agua. Los peces del Río de la Plata beben la misma agua que nosotros y nadie puede decir que se contaminaron porque vivían cerca de un transformador. Agreguemos que las instalaciones de tratamiento de agua para consumo no están en condiciones de eliminar esta sustancia tóxica.Se trata de un viejo conflicto que, por lo visto, nadie intentó resolver. La fabricación y utilización del PCB está prohibida en todo el mundo y existen leyes para eliminar lo que queda. En Argentina hay una Ley de Presupuestos Mínimos para la Gestión y Eliminación del PCB, que fija como último plazo para retirar todos los equipos que lo contengan el año 2010. La Ley es del año 2002 y aún no ha sido reglamentada. El plazo legal para hacerlo venció en la Navidad del año 2002. Un activo lobby de empresas eléctricas está presionando para dilatar indefinidamente esa reglamentación. ¿Cuál es su estrategia?Por una parte, tratan de evitar a toda costa que se hagan los estudios epidemiológicos que ordena la Ley. Si empiezan a aparecer personas enfermas o muertas por el PCB, habrá que analizar las responsabilidades penales. No olvidemos que por ese motivo, la Justicia procesó a los directivos de la empresa Edenor.También intentan evitar que el retiro de un transformador contaminado implique su destrucción. Es decir tratan de sacarlo del lugar en que generó conflictos y ponérselo a otros vecinos que lo acepten pasivamente.Pero la apuesta fuerte es que pase el tiempo suficiente como para poder decir que el plazo del 2010 está muy cerca, que por eso la norma se volvió de cumplimiento imposible y pidan unos cuantos años más de plazo.¿Este retraso en la reglamentación nos está costando vidas humanas? En ausencia de estudios epidemiológicos, no lo sabemos, pero es una hipótesis que no podemos descartar.Si consultamos a una persona muy minuciosa, tal vez nos diga que el PCB en sí no es muy peligroso. Que su mayor peligro está una impureza que tiene llamada dioxina. Aclaremos, las dioxinas son las sustancias más tóxicas que se conocen, responsables probados de generar cánceres y nacimientos deformes. Recientemente las dioxinas alcanzaron una gran notoriedad porque son las mismas sustancias que se teme que escapen de las papeleras de Fray Bentos, si no tienen el adecuado control.Por esas paradojas de la vida, estamos reclamando a nuestros vecinos por una eventual contaminación con dioxinas río Uruguay, pero no estamos actuando ante una real contaminación con dioxinas del Río de la Plata.AnexoLa noticia periodística de la prohibición del consumo de sábalos. Allí hay un error sobre los niveles guía para PCB en agua. Es de 0,00079 microgramos por litro, y un microgramo es la millonésima parte d eun gramo, lo que da una idea de la peligrosidad de esta sustancia. (Decreto Reglamentario de la Ley 24.051 sobre régimen de desechos peligrosos, Niveles guía de calidad de agua para fuentes de agua de bebida humana con tratamiento convencional. Decreto 831/93. Anexo II Tabla 1). Agreguemos que poner al fuego pescado con PCB es una irresponsabilidad: se corre el riesgo de volatilizar las dioxinas y respirarlas. Es decir, que en este caso el asador no merece ser aplaudido.
Antonio Elio Brailovsky
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Una situacion que se prolonga Sábalos: un cóctel de tóxicos que puede causar cáncer y afectar a la descendencia
“La situación es muy delicada”, señala el director del laboratorio de la UNLP en el que se realizan estudios sobre los diversos animales capturados. Hallaron altas concentraciones de bifenilos policlorados (PCB) en músculos de sábalos de la crítica zona comprendida entre Quilmes y Berazategui“Son compuestos que tienden a interferir en el sistema inmunológico de los organismos, también en el aparato reproductivo y, en algunos casos, son cancerígenos”. El especialista Juan Carlos Colombo, oceanógrafo, químico y director del Laboratorio de Química Ambiental y Biogeoquímica de la UNLP, describe los efectos de los bifenilos policlorados en el ser humano. Altas concentraciones de estos químicos orgánicos sintéticos se volvieron a encontrar en poblaciones de sábalos que habitan nuestras costas. La franja comprendida entre Quilmes y Berisso fue declarada la más crítica por la Dirección de Desarrollo Pesquero del Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense.
La pesca y comercialización de este animal que se alimenta de los lechos de los ríos están prohibidas desde 2000, pero en los últimos meses dicha cartera decomisó un camión cargado de sábalos. Se cree que mucha gente que lo saca lo consume, y otra lo compra en el mercado paralelo. “No hay dudas de que se sigue pescando -dice Colombo-. El otro problema es que migra: a 1.000 kilómetros al norte, cuando comen un sábalo se dan cuenta de que está contaminado, por el gran gusto a petróleo, ya que también tiene hidrocarburos”. El relevamiento del mencionado ministerio se realiza para determinar y cuantificar el grado de sustancias tóxicas que tiene el sábalo, en tres tamaños diferentes, y la carpa. “El sábalo tienen un cóctel de diversas sustancias. Los niveles de bifenilos policlorados (PCB) exceden los recomendados para el consumo humano”, apunta el biólogo y director de Desarrollo Pesquero, Mauricio Remes Lenicov en diálogo con Hoy. El muestreo realizado abarcó San Nicolás, Ramallo, Tigre, Quilmes y Berisso. Los resultados fueron remitidos al Laboratorio de Química Ambiental y Biogeoquímica, que depende de la Facultad de Ciencias Naturales. “La situación muy delicada”, señala su director ante una consulta de Hoy. Remes Lenicov coincide en que estos bifenilos son promotores de cáncer y pueden ocasionar problemas en la descendencia. Desde 2002, hay denuncias de diferentes organismos, incluso del Gobierno bonaerense, que dan cuenta del vuelco ilegal de PCB en el Río de la Plata. La empresa Edelap, por ejemplo, utiliza esta sutancia para refrigerar sus transformadores de energía.
Según el biólogo, los sábalos más chicos, los que se ubican por debajo de los 36 centímetros, no contienen concentraciones tóxicas altas. “Es un animal que se alimenta del barro. Por eso, busca el lugar con mayor material orgánico, ya que le permitirá desarrollarse. Así, procura su alimento en los sitios próximos a los efluentes cloacales, donde está más contaminado”, asegura Colombo. El nivel guía establecido para el consumo humano es de 2 partículas por millón (ppm) de estos bifenilos. Las poblaciones estudiadas de Berisso están muy por encima de esa recomendación (ver infografía). Según el relevamiento oficial de 2002, una vez que los pescados fueron cocidos, experimentaron un descenso en las concentraciones de PCB. Aunque los sábalos de Berisso y de Quilmes fueron asados de igual modo (con la misma intensidad de calor e igual tiempo de exposición), presentaron diferencias en los porcentajes de bifenilos perdidos: los de Quilmes, 9,2%, y los de Berisso, 68,4%.
El informe concluyó que el grado de contaminación registrada en sábalos fue mayor en el área comprendida entre las descargas cloacales de Berazategui y Berisso, y que la concentración de PCB se incrementó según al tamaño de los peces capturados. Si bien se constató una importante pérdida de esta sustancia por cocción, el valor resultante continúa siendo elevado para el consumo humano.http://www.ecoportal.net/

viernes, mayo 19, 2006

Detectan vertidos contaminantes en el mar gracias a una bacteria

Madrid, 19 may (Efe/El Mundo).- Un grupo de investigadores de la Estación Experimental de Zaidín (Granada), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha desarrollado un sistema que detecta vertidos contaminantes de hidrocarburos en pocos segundos. El director de la estación y coordinador del proyecto, Juan Luis Ramos, ha explicado que el mecanismo se basa en las reacciones de dos proteínas de la bacteria 'Pseudomonas putida' a ciertos hidrocarburos contaminantes, como el tolueno y el BTEX (formado por enceno, tolueno, etilbenceno y xilenos, entre otros).
Estas proteínas, conocidas como TodS y TodC, permanecen inactivas hasta que detectan la más mínima cantidad de hidrocarburos, por lo que pueden actuar como biosensores que comprueben la existencia de vertidos contaminantes.
Si hay alguna sospecha de que alguien está usando estos hidrocarburos contaminantes de forma ilegal se puede comprobar en cuestión de segundos', subrayó el coordinador del proyecto, que destacó que este sistema puede ser de gran ayuda en la lucha contra los delitos ambientales.
Ramos ha añadido que gracias a esta investigación, cuyas conclusiones están disponibles en la edición digital de la revista PNAS, 'cualquier guardia forestal que reciba la información de un vertido puede comprobarlo.
Para que esto sea posible, el equipo del CSIC está ultimando la sustitución de una parte de los genes de la bacteria por otros que permitan la emisión de luz, de forma que cuando las proteínas se activen se pueda apreciar al instante sin necesidad de análisis químico.
Este sistema también se podría utilizar para comprobar los restos de hidrocarburos que aún quedan en las costas españolas a causa del vertido del 'Prestige', ya que se activa con concentraciones de tan sólo millonésimas de gramo.

Para este hallazgo, los científicos han desentrañado el comportamiento molecular de la bacteria a través de una técnica llamada 'microcalorímetría', que mide la cantidad de calor que desprende cuando interactúa con un hidrocarburo contaminante.
En ese momento, la proteína TodS activa a TodC mediante un proceso de fosforilación, que actúa como una 'llave' que enciende el sistema.
A su vez, TodC pone en funcionamiento una serie de genes que se encargan de degradar los hidrocarburos para evitar que puedan llegar a ser tóxicos.

Denuncian saqueo en alta mar

El grupo conservacionista Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) acusó a los organismos que se dedican a controlar la pesca en aguas internacionales de fracasar en su tarea de proteger la vida en el mar.
La pesca en alta mar no está regulada adecuadamente, dice el WWF.En un informe divulgado este jueves, la agrupación afirma que la pesca excesiva en los océanos ha provocado que "numerosas especies de peces estén desapareciendo y otras a punto de extinguirse".
Reclamó a los gobiernos que actúen contra la "piratería pesquera".
Según el Fondo, la mayoría de los organismos regionales de administración de la pesca, cuya tarea es supervisar las áreas oceánicas fuera de los bordes nacionales, no están cumpliendo con sus funciones adecuadamente.
"Algunos países, como Taiwán, no respetan las cuotas pesqueras e ignoran los consejos de los científicos, pese a que entorno al 50% de esas aguas están bajo la jurisdicción de las organizaciones regionales de pesca", agrega el informe del WWF.
Advierte que "muchos bancos pesqueros han colapsado o están a punto de hacerlo".
Debido a la situación, se encuentra en peligro el bacalao y salmón en las aguas del noroeste del Atlántico y el atún y pez espada "en todas las zonas de ese océano".

Los 16 Organismos Regionales de Pesca a los que se refiere el Fondo, son las entidades internacionales encargadas de desarrollar mecanismos para regular la pesca internacional en alta mar.
Deben vigilar la pesca en aguas que se encuentran fuera del alcance de las legislaciones nacionales por estar situadas a más de 3,2 kilómetros de las costas.
La pesca a gran escala está teniendo un gran impacto.El Fondo Mundial para la Naturaleza también criticó el aumento en los últimos 10 años de la pesca con redes de arrastre "que amenazan y exterminan a las poblaciones de peces que viven en las aguas profundas".
la técnica de pesca, que consiste en arrastrar redes pesadas por el suelo submarino, está haciendo un daño inmenso a los frágiles ecosistemas.
Las redes no sólo arrastran especies de peces, sino que también arrancan los corales.
Por esto, la pesca de arrastre de fondo ha sido comparada por los expertos a "pescar con bulldozer".

jueves, mayo 18, 2006

Tsunamis: simulacro de alerta


Los científicos se mostraron complacidos con el nivel de participación en la prueba.Más de 30 países alrededor del océano Pacífico participaron en la prueba del sistema de alerta de tsunamis.
El ejercicio comenzó con un simulacro de advertencia emitido por el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, ubicado en Hawai.
Para esta prueba, los científicos imaginaron que un sismo de 9,2 grados en la escala de Richter, había ocurrido frente a la costa de Chile, enviando un tsunami a través del Pacífico.
Los gobiernos que participan en estos simulacros deberán emitir reportes sobre la eficacia de los sistemas de alerta, retransmitidos a través de varios circuitos entre los que se incluyen servicios meteorológicos, correos electrónicos y faxes.
El simulacro también medirá la efectividad con que son enviados los mensajes a través de los sistemas locales de emergencia.
Al inicio de la prueba, se emitió un sonido agudo de advertencia a lo largo del centro ubicado en la playa Ewa, en Hawai, y en cuestión de minutos se enviaron las primeras señales de alerta.
La buena disposición mostrada para colaborar, es algo que no habíamos visto antes.Algunos países planificaron evacuaciones en zonas costeras.
"Incluso antes de que comenzara el ejercicio, lo consideramos un éxito por el interés de todos los países", dijo Charles McCreery, director del centro de alertas.
"La buena disposición mostrada para colaborar, es algo que no habíamos visto antes", agregó.
Corresponsales dijeron que el interés de los gobiernos en las alertas había disminuido antes del catastrófico tsunami que se produjo en el océano Índico en diciembre de 2004, y en el que perdieron la vida más de 200.000 personas.
Este miércoles se realizará otro simulacro en el que se tomarán medidas como si se hubiera producido un terremoto de magnitud de 8,8 grados, al norte de Filipinas. Las autoridades en Tailandia, Malasia y Samoa, llevarán a cabo evacuaciones. El sistema de alerta del Pacífico entró en vigencia en 1965, pero este es el mayor simulacro desde entonces.

martes, mayo 16, 2006

Desde el espacio:El plancton advierte sobre los terremotos


Estudios científicos detectaron la aparición de concentraciones de plancton en las costas marinas antes de que se produjeran terremotos en la zona.
11:00 - 10/05/2006 Fuente: BBC
El aumento en la cantidad visible de clorofila obedece al florecimiento del plancton, que utiliza el pigmento para convertir la energía solar en energía química a través de la fotosíntesis.
Un equipo conjunto de investigadores indios y estadounidenses analizó la información satelital de las zonas costeras de los océanos localizados en las cercanías al epicentro de cuatro terremotos recientes.
Detalles del trabajo serán publicados en la revista Advances in Space Research.
Los especialistas aseguran que el monitoreo de la cantidad de clorofila en las costas puede proporcionar información acerca de un terremoto inminente.
Los autores del estudio afirman que el florecimiento de la clorofila está relacionado con la energía térmica que se libera antes de un movimiento telúrico. Esto ocasiona un aumento en la temperatura de la superficie marina e incrementa la cantidad de energía que se mueve de la superficie al aire debido a la evaporación. Y como consecuencia el proceso a través del cual el agua fría y con nutrientes es transportada desde el fondo marino a la superficie.
Este proceso aumenta la producción de fitoplancton, el cual se traduce en un aumento en la concentración de clorofila. El movimiento de las placas tectónicas hace que las temperaturas de la tierra y el océano sean semejantes, creando así las condiciones para que el plancton crezca.
"No creo que los científicos pensaban que iban a descubrir un comportamiento tan anómalo en la clorofila", expresó Ramesh Singh, co-autor del estudio, del Instituto de Tecnología de India en Kanpur.
"Si el epicentro de un terremoto está muy cerca de la costa, concentraciones anómalas de clorofila serán visibles a lo largo de la misma".
Los investigadores estudiaron los movimientos telúricos ocurridos recientemente en Gujarat, India (2001), Algeria (2002), las islas Andaman (2002) y Bam, Irán (2003).
Utilizando imágenes de satélite y midiendo la temperatura marina, encontraron una correlación entre los picos de clorofila y la proximidad de un terremoto. La cantidad del pigmento que advierte sobre el fenómeno natural depende de las profundidades del océano y de la cercanía del epicentro del movimiento telúrico, siendo el segundo factor el más importante.
De acuerdo a los investigadores, en caso de que las nubes impidieran a los satélites monitorear la producción de clorofila, la temperatura de las aguas marinas proporcionaría información sobre la inminencia de un terremoto.

lunes, mayo 15, 2006

La Patagonia era una enorme isla


Si la Argentina hubiera existido hace cientos de millones de años, para visitar los glaciares o irnos a pescar truchas hubiéramos tenido que atravesar el océano y hacer un viaje “internacional”... Ocurre que, según un trabajo que está a punto de publicarse en Earth Science Reviews, una de las revistas más reconocidas de las ciencias de la Tierra, la Patagonia sólo se fusionó con el extremo austral del continente americano –también con lo que es hoy el sur de Africa y un sector de la Antártida oriental– hace unos 315 millones de años. “La zona de colisión se encontraba en lo que es ahora el norte de la provincia de Chubut”, explica el doctor Carlos Rapela, investigador del Conicet y director del Centro de Investigaciones Geológicas de La Plata, quien, junto con el geólogo británico Robert Pankhurst, del Isotope Geosciences Laboratory, del Reino Unido, firma el estudio. Hace siete años, Rapela y Pankhurst decidieron analizar algunas de las rocas más antiguas que se encontraban al sur de la Sierra de la Ventana. El objetivo era verificar una audaz hipótesis postulada hace dos décadas por geólogos argentinos -entre los que se contaba el doctor Víctor Ramos, de la UBA- y sudafricanos sobre el origen de la porción más austral del territorio. En los años sesenta y setenta, la idea de la deriva de los continentes y de la expansión del fondo marino -y la demostración de que la cadena del Himalaya surgió hace treinta millones de años de una monumental colisión entre continentes- había conmovido al mundo científico. Pero si bien el fondo de los océanos guarda el recuerdo del viaje de la India hacia el Norte, cuando se trata de reconstruir la historia más allá de los 200 millones de años ese tipo de registros se borra y hay que trabajar con rastros indirectos. "Teníamos que descubrir rocas que tuvieran evidencias de colisión continental, que son las que se forman por fusión a alta presión -explica Rapela-. Como ocurre con dos automóviles que chocan de frente, en la zona de la colisión se produce un arrugamiento, eso hace que la corteza continental se engruese y en el interior de la tierra se formen rocas a temperaturas que superan los 650 o 680 grados." Claro que, dado el lapso que transcurrió entre ese momento y el presente, encontrarlas no es sencillo. Sólo existen afloramientos pequeños, por lo que la tarea adquirió ribetes detectivescos. "Las rocas antiguas que contienen evidencias de estos procesos son muy escasas en la Patagonia -subraya el científico-. Han sido en gran parte erosionadas o cubiertas por otras formadas en importantes episodios geológicos posteriores, como el desmembramiento de Gondwana o la formación de los Andes modernos. Pero encontramos lo que buscábamos en la parte central y a lo largo del río Chubut." El paso siguiente consistió en determinar la edad, un procedimiento aún más complejo. Exigió una tecnología inexistente en América latina: la microsonda iónica de alta resolución desarrollada en la Universidad Nacional de Australia, en Canberra, conocida comoShrimp (sigla correspondiente a Sensitive High Resolution Ion Microprobe). Durante más de seis años, los investigadores analizaron las piezas obtenidas. "Shrimp permite calcular no sólo la edad original de las rocas, sino también la edad de los episodios de calentamiento extremo que sufrieron después de formadas -detalla Rapela-. Esto último es esencial para estimar el momento de una colisión entre continentes, ya que durante esa etapa las rocas se calientan, llegando a fundirse parcialmente. Esta fusión hace recristalizar el borde de ciertos minerales, y analizando algunos como el circón, que tiene uranio y plomo, es posible determinar cuándo se formó, es decir, el momento del calentamiento, y en consecuencia el de la colisión del continente. Si pensamos que el tamaño promedio de un cristal de circón es de sólo 200 micrones (0,2 milímetros), analizar la composición del borde es una hazaña tecnológica de magnitud." Según Rapela, es muy difícil definir las dimensiones del microcontinente que se aproximó desde el Sudoeste, pero éste seguramente debía incluir parte de lo que es ahora el centro de Chubut, Santa Cruz (el actual Macizo del Deseado) y Tierra del Fuego, y tal vez también la Península Antártica y parte de la Antártida actual. "La colisión suelda el microcontinente al resto del supercontinente, y produce una extensa deformación que se prolonga en el tiempo, formando el cinturón plegado de Gondwana, fragmentado en la actualidad en pedazos que se encuentran en tres continentes distintos desde que se rompió, hace 130 millones de años", explica. Y... sí, esto no hace más que confirmar que el mundo es un rompecabezas con pedazos dispersos por todo el planeta que se mueven uno o dos centímetros por año. "Es más -concluye el geólogo, y lanza un pronóstico estremecedor-, en estos momentos Africa está colisionando con Europa. El mar Mediterráneo está en extinción. Italia y Grecia van a desaparecer." Por suerte, esto último sucederá dentro de... 20 millones de años.
Por Nora Bär De la Redacción de LA NACION

sábado, abril 22, 2006

Fósiles aclaran dudas sobre hielo


Las capas glaciales de la Antártica se formaron hace 30 millones de años.
El pasaje entre el Atlántico y el Pacífico en el extremo inferior del planeta se abrió hace 41 millones de años, de acuerdo a un estudio de dientes de antiguos peces.
La investigación - publicada en la revista Science - ubica la apertura del Estrecho de Drake en una fecha dos veces más antigua de lo que se pensaba hasta ahora.
Geólogos estadounidenses creen que esa formación generó la corriente oceánica que se arremolina alrededor de la Antártica, y que ello provocó un dramático efecto de enfriamiento.
El continente pasó de ser un exuberante bosque a convertirse en el paisaje gélido que es hoy.
"Afirmamos que ahora tenemos una fecha de apertura del Estrecho de Drake que es suficientemente antigua como para haber contribuido al enfriamiento global", explicó Ellen Eckels Martin, de la Universidad de Florida en Estados Unidos.
"Ilustra el hecho de que la circulación de los océanos puede jugar un rol muy importante en el cambio climático".
Millones de años después, la corriente todavía desempeña un papel protagónico en el mantenimiento del frío antártico.
"Estamos recalentando el mundo a través de los gases invernaderos y esto está llevando a la descomposición de la capa glacial de la Antártica Occidental, y la corriente fría alrededor de la Antártica probablemente esté ayudando a desacelerar ese proceso", afirmó Martin.
Mundo invernadero
El Estrecho de Drake es llamado así en honor a Francis Drake, el capitán inglés que navegó alrededor del mundo en el siglo XVI.

Sudamérica y la Antártica estuvieron unidos en el pasado
El traicionero pasaje de agua entre el extremo sur de Sudamérica en el Cabo de Hornos y las Islas Shetland del Sur, en la Antártica, se formó cuando el "brazo" que unía a Sudamérica y la Antártica desapareció.
El mundo era un lugar muy diferente en ese momento. Los niveles de dióxido de carbono eran tres o cuatro veces los actuales, y el clima era tan cálido que los caimanes tomaban el sol en el alto Ártico.
Pero hace alrededor de 30 millones de años, hubo un dramático cambio en el clima, de cálido invernadero a clima glacial.
El rápido enfriamiento pronto cubrió la Antártica y, a lo largo de varios millones de años, sus pinos fueron reemplazados por glaciares.
Firma química
Hace ya un tiempo que los científicos vienen intentando descubrir las razones de este enfriamiento, y sospechaban que la formación del Estrecho de Drake había cumplido un rol esencial en el proceso.

Los dientes de los peces son del tamaño de un grano de arena
Pero hasta ahora, la fecha de esa apertura no había sido determinada con exactitud: las estimaciones ubicaban esa fecha entre los 15 y 49 millones de años de antigüedad.
El equipo de la Universidad de Florida produjo una fecha más precisa estudiando los dientes de peces recuperados de rocas que se encuentran a más de 300 metros de profundidad en el Océano Atlántico.
Una sustancia química llamada neodimio se acumula en los dientes de los peces cuando se asientan sobre el fondo oceánico.
Las firmas químicas para el Atlántico y el Pacífico son diferentes, lo que permite a los científicos determinar el momento en que agua del Océano Pacífico comenzó a filtrarse en el Océano Atlántico.
Cambio glacial
Las investigaciones muestran que la fisura de las placas de la tierra que causó al abrimiento del estrecho tuvo lugar hace cerca de 41 millones de años, lo que se corresponde con la formación de capas glaciales en la Antártica pocos millones de años después.
Los científicos creen que la formación de la corriente oceánica que circula alrededor de la Antártica tuvo un importante rol en el enfriamiento, ya que desvió las corrientes de agua cálida que llegaban desde el Ecuador.
Los decrecientes niveles de dióxido de carbono en la atmósfera pueden también haber contribuido al efecto de enfriamiento, pero su rol relativo todavía está siendo estudiado.

jueves, abril 13, 2006

Curso de Acuicultura a distancia-Inscripción 2006

Acuicultura
Una propuesta para la generación de microemprendimientos.

Curso de extensión universitaria/ formación continua
El presente curso se ha diseñado con el propósito de fomentar la concreción de proyectos en distinta geografía y promover emprendimientos grupales que ayuden a resolver no sólo problemas de alimentación, sino también de índole social. La implantación de proyectos de acuicultura en pequeña escala permite generar un ingreso extra a la organización familiar además de desarrollar aspectos de pertenencia al lugar en el cual se habita. En una escala mayor, este tipo de proyectos ha modificado la estructura económica en distintas regiones, posibilitando nuevas actividades productivas, de alimentación, sociales y turísticas.

Responsables
Facultad de Ciencias Exactas y Naturales - Servicio Universidad Abierta - Universidad Nacional de Mar del Plata

Destinatarios: público en general con estudios secundarios ( no excluyente)

Modalidad: gestión a distancia. Tutorías vía fax, teléfono y correo electrónico.

Propósito general:

Capacitar recursos humanos para el desarrollo de cultivos acuáticos no tradicionales.

Objetivos:

Incorporar las premias básicas para la instalación, puesta en marcha y mantenimiento de los criaderos de especies acuáticas.

Conocer las especies acuáticas y su potencial como organismos de cría

Evaluar las condiciones de cría de cada especie.

Temáticas:

La acuicultura: tipos y modalidades. Requerimientos básicos: agua y suelo. Instalaciones necesarias. Características biológicas de las especies. Marcos legales y microempresa.

Fechas de Ciclo 2006

- Período de inscripción: 1º al 30 de abril
- Comienzo: 15 de mayo


Materiales: Acceso al curso a traves de Campus e-ducativa.
Carga horaria: 6 meses de duración, con acreditación de 100 hs teórico-prácticas.

Requisitos de aprobación: 4 (cuatro) Trabajos Prácticos y 1 (un) Trabajo final

Equipos intervinientes:

Contenidistas: Dr. Eduardo Vallarino y Dr. Juan C. Mallo- docentes del Departamento de Cs Marinas. Fac. Cs Exactas y Naturales.

Procesamiento pedagógico: Lic. Beatriz Banno – docente Servicio Universidad Abierta.

Evaluación y seguimiento: Prof. Andrea Rainolter – docente Servicio Universidad Abierta.

Costo del servicio: inscripción: $20 y 1 (una) cuota de $90. (Los alumnos extranjeros deberán adicionar el costo de envío). Forma de pago

Si necesita información ampliada sobre algún item en particular ingrese aquí o le pedimos que la solicite enviando un correo electrónico a acuicul@mdp.edu.ar

domingo, abril 09, 2006

El eslabón perdido entre los peces y los animales terrestres vivió hace 375 millones de años en el Ártico canadiense

Era un depredador de agua dulce con dientes afilados, cabeza similar a la de un cocodrilo y cuerpo aplastado.
07/04/2006 - "Tiktaalik roseae" es el nombre con el que ha sido bautizado el animal que se considera el eslabón perdido entre los peces y los animales terrestres. Científicos estadounidenses han recuperado tres esqueletos muy bien conservados en el Ártico canadiense que corresponden a especímenes de entre 1,2 y 2,7 metros de longitud.
Esta nueva especie, que sus descubridores presentan hoy en la revista "Nature", vivió hace 375 millones de años. Era un depredador de agua dulce con dientes afilados, cabeza parecida a la de un cocodrilo y cuerpo aplastado. Su cráneo, cuello, costillas y la parte final de las extremidades parecen de un cuadrúpedo primitivo; la mandíbula, otra parte de las aletas y las escamas son propias de un pez.
Los investigadores aseguran que sus hombros, codos y muñecas eran capaces de soportar su peso en tierra firme. "Tiktaalik difumina los límites entre los peces y los animales terrestres. Este animal es, a la vez, un pez y un tetrápodo", señala Neil Shubin, de la Universidad de Chicago y, junto a Ted Daeschler, de la Academia de Ciencias Naturales de Filadelfia, uno de los descubridores de esta especie.
El hallazgo es fruto de cinco años de trabajo en el Ártico. Los científicos encontraron los primeros restos de animales del Devónico en la provincia de Nunavut en 2002, pero no volvieron a la región hasta dos años después. Fue entonces cuando dieron con "Tiktaalik" en una formación rocosa de hace 375 millones de años. "En dos semanas, conseguimos tres especímenes articulados de una criatura que sabíamos que estaba en la cúspide de la transición entre los animales acuáticos y los terrestres", recuerda Shubin.
Nuestro pasado lejano
"Tiktaalik" marcó un antes y un después en la evolución. "Este animal representa la transición del agua a la tierra. Es tan parte de nuestra historia como el "Australopithecus africanus" (uno de los primeros homínidos) -señala Shubin-. Cuando hablamos de la muñeca de este pez, estamos hablando del origen de partes de nuestra muñeca. Es nuestra rama de la evolución. Es nuestra muñeca. Es la evolución de nuestro cuello. Es la de nuestro oído. Es nuestro pasado lejano".
El esqueleto del animal sugiere, según los investigadores, que vivía en el fondo de aguas poco profundas y a veces podría salir a tierra durante cortos periodos de tiempo. La estructura ósea de las extremidades anteriores no es la propia de un pez. El hombro, el codo y la muñeca de lo que parece una aleta son los propios de las patas de un animal terrestre. "Es una aleta capaz de soportar a un animal", dice Shubin.
El "pezápodo", como lo llama a modo de broma el investigador estadounidense, debe su nombre al Consejo de Ancianos de los Nunavut, al que los científicos pidieron que propusiera una denominación para la nueva especie. Eligieron "Tiktaalik", que en idioma inuit significa "gran pez de agua dulce".
Consumer

jueves, abril 06, 2006

Hallan el primer animal que pisó la tierra

Sus restos fósiles fueron descubiertos en una isla canadiense, al norte del Círculo Polar Artico
Tras cinco años de excavar y examinar rocas en una fría isla ubicada al norte del Círculo Polar Artico, un equipo de paleontólogos estadounidenses descubrió los restos fósiles de un animal clave en la historia de la vida en la Tierra. Justamente, se trata del primer vertebrado que, hace 383 millones de años, salió del agua y pisó tierra firme. Con sus tres metros de largo y el aspecto de una cruza entre cocodrilo y pez, el Tiktaalik roseae -cuya descripción publica hoy la revista Nature- posee características anatómicas de los peces, pero también de los primitivos animales cuadrúpedos que adoptaron la vida terrestre (los tetrápodos) y se olvidaron de su pasado acuático. "Representa un paso intermedio entre los peces con aletas y los tetrápodos con extremidades, que proporciona un conocimiento único sobre cómo y en qué orden aparecieron las características principales de los tetrápodos", escribieron en Nature los autores del hallazgo, Edward Daeschler, de la Academia de Ciencias Naturales de Estados Unidos, y Neil Shubin, de la Universidad de Chicago. ¿Qué características? Aunque sus miembros anteriores parecían aletas, dio como ejemplo Shubin, "si miramos en su interior, podemos observar un hombro, un codo y una versión primitiva de muñeca, muy similares a las de todos los animales que caminan sobre la tierra. Podía flexionar el codo y extender la muñeca, de modo tal que la punta de su aleta descansase sobre la tierra". "Podía hacer flexiones de brazos", ironizó el paleontólogo, y agregó: "Esencialmente, tenemos un animal que ha sido construido para mantenerse sobre la tierra". "Es un eslabón entre los peces y los vertebrados terrestres que con el tiempo quizá se convierta en un ícono de la evolución como la protoave Archaeopteryx", dijeron los expertos en anfibios primitivos Per Ahlberg, de la Universidad de Uppsala, Suecia, y Jennifer Clack, de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, en un comentario del hallazgo publicado en la misma revista científica. "El hallazgo representa lo que todos los paleontólogos y los biólogos evolutivos buscamos: documentar a través del registro fósil cómo se produjeron las grandes transiciones; en este caso, cómo se pasa de un pez a un animal que camina en cuatro patas", comentó a LA NACION la doctora Claudia Marsicano, del Departamento de Ciencias Geológicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La pieza que faltaba Aunque hoy no existen dudas de que los vertebrados de hábitat terrestre descienden de cierto grupo de peces llamados sarcopterigios, cuya característica distintiva son las aletas con forma de lóbulo, los científicos carecían de evidencias fósiles que permitieran comprender cómo se sucedieron las adaptaciones que hicieron posible el paso del agua a la tierra. Más precisamente, había una brecha temporal de casi diez millones de años que separaba a peces como el Panderichthys, que hace 385 millones de años ya prenunciaban ciertos caracteres de tetrápodos pero que aún vivían en el agua, de los tetrápodos más primitivos conocidos a la fecha, que hace 376 millones de años pasaban parte de su vida en tierra firme. Con sus 383 millones de años de antigüedad, Tiktaalik constituye la pieza que permite armar el rompecabezas que vincula ambos bandos, los de agua y los de tierra. "Muestra una combinación de caracteres de pez y de tetrápodo -dijo a LA NACION Per Ahlberg, a través del correo electrónico-. De pez tiene aletas con radios en vez de dedos, y branquias internas; de tetrápodo posee una cabeza y un cuerpo con forma de cocodrilo, ha perdido la cubierta ósea de sus branquias y tiene huesos de extremidad (húmero, radio y cúbito) dentro de sus aletas pectorales." Otros aspectos de su anatomía que lo distancian del acuático Panderichthys son su hocico más alargado (una probable adaptación a la necesidad de respirar y comer fuera del agua) y sus ojos alojados en la parte superior de la cabeza, como los cocodrilos. Además, este quimérico animal tiene cuello, algo de lo que carecen sus ancestros, los peces. Lo único que resta conocer del Tiktaalik es su cola. Aunque los tres ejemplares fósiles recolectados en la canadiense isla Ellesmere están en excelente estado de conservación, todos carecen de cola. "Seguramente tenían una cola recta y corta, con el sencillo contorno de una aleta -sugirió Ahlberg a través del e-mail-. Este es el tipo de cola que tenían tanto el Panderichthys como los tetrápodos más primitivos." Asignaturas pendientes Lo que resta saber es qué empujó a estos peces a salir del agua. La respuesta a este interrogante, en parte, puede hallarse en su entorno. Según Shubin y Daeschler, Tiktaalik vivía en cursos de aguas poco profundas, a cuyas orillas emergían de vez en cuando. Pero, ¿para qué? "Se supone que este animal vivía en ambientes continentales de lagunas y ríos -respondió la doctora Marsicano-. Seguramente se alimentaba de peces y pasaba la mayor parte del tiempo en el agua, pero había desarrollado la capacidad de desplazarse en tierra firme, para ir de una laguna o un río a otro cercano en busca de alimento." En su artículo de Nature, Ahlberg y Clack coinciden en que, en definitiva, "Tiktaalik recorre un largo camino -aunque no todo el camino- en dirección a llenar un vacío fundamental en la pintura que ilustra la transición entre el agua y la tierra". Entonces, ¿qué resta saber sobre el paso de la vida acuática a la vida terrestre de los animales vertebrados? "Algunos grandes cambios ocurrieron entre Tiktaalik y los primeros tetrápodos -respondió Ahlberg-. Es notorio cómo las aletas se convierten en extremidades con dedos y cómo la pelvis se sujeta a la columna. Todavía no sabemos con exactitud cómo ocurrieron esos cambios."
Por Sebastián A. Ríos De la Redacción de LA NACION

martes, abril 04, 2006

El mar un gran basurero!!


Miércoles 29 de marzo, 7:25 AM
México.-Entra en vigor el protocolo que regula el uso del mar como depósito de materiales tras ser ratificado por México

El protocolo de 1996 del Convenio de Londres, que regula más restrictivamente el uso del mar como depósito de materiales, entró en vigor hoy tras la ratificación por parte de México hace 30 días, según informó hoy el Ministerio de Medio Ambiente en un comunicado.
España ratificó el texto en 1999, pero era necesario llegar al Estado número 26, que ha sido México, para que comenzara a aplicarse.
"Constituye un hito en la protección del medio marino a escala global, al regular la utilización del mar como depósito de materiales de forma más restrictiva a como se venía haciendo hasta ahora --añade--. Este Protocolo incluye en su ámbito geográfico, las aguas, el lecho marino y el subsuelo de todos los mares, dejando a la libre elección de los Estados la inclusión en su ámbito de aplicación de las aguas interiores".
Así, se trata de un marco más actualizado y completo para la protección general del medio marino que el Convenio de Londres original de 1972, incluyendo los principios emanados de la Agenda 21 y el Plan Global de Desarrollo Sostenible de la Cumbre sobre Desarrollo y Medio Ambiente celebrada en Río de Janeiro en 1992.
Respecto al Convenio original los avances que pueden considerarse más significativos son la inclusión de los principios de "precaución" y de "quién contamina paga", así como la denominada "Lista inversa", que viene a prohibir el vertimiento al mar de cualquier tipo de desecho con la única excepción de los siete tipos de materiales que se recogen en su Anejo número 1 y para cuyo vertido al mar se han desarrollado unas directrices genéricas y, en algunos casos, unas específicas para cada tipo de desecho.
El protocolo establece como desechos u otras materias cuyo vertimiento podrá considerarse materiales de dragado; fangos cloacales; desechos de pescado o materiales resultantes de las operaciones de elaboración del pescado; buques y plataformas u otras construcciones en el mar; materiales geológicos inorgánicos inertes; y materiales orgánicos de origen natural.
Asimismo, podrían considerarse objetos voluminosos constituidos principalmente por hierro, acero, hormigón y materiales igualmente no perjudiciales en relación con los cuales el impacto físico sea el motivo de preocupación, y solamente en aquellas circunstancias en que esos desechos se produzcan en lugares, tales como islas pequeñas con comunidades aisladas, en que no haya acceso práctico a otras opciones de evacuación que no sean el vertido

Descubriendo el Planeta Océano



(Ciencia@NASA) El escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke dijo una vez: "Cuan inadecuado es llamar al planeta Tierra, cuando en realidad es Océano".

Los océanos de la Tierra son únicos en el sistema solar. Aunque el agua en estado líquido cubre el 70% de nuestro planeta, ningún otro mundo (hasta donde sabemos) posee ni siquiera una sola gota de agua sobre la superficie.
Nuestro planeta sería inhabitable sin los océanos. Estos atenúan las temperaturas extremas durante las estaciones; evaporan y proveen de agua para la vida sobre la tierra; y la vida marina constituye un eslabón clave en la cadena alimenticia a nivel planeta. Más aún, los océanos juegan un rol importante, pero hasta ahora no muy bien entendido, en los cambios de clima.
Es claro que el conocimiento de los océanos es importante, aunque lo que yace debajo de las olas permanece inexplorado e invisible desde la superficie. Ahora, sin embargo, un par de satélites llamados GRACE (siglas del inglés Gravity Recovery And Climate Experiment, o Experimento de Recuperación Gravitacional y Clima), abrirá una nueva ventana a ese mundo desconocido. GRACE, que fue lanzado al espacio desde el Cosmodromo Plesetsk en Rusia este pasado marzo 17, echará una cuidadosa mirada debajo de los océanos, midiendo pequeños cambios en la gravedad: cambios causados por el agua en movimiento y los hielos.
"Podremos observar algunos fenómenos como las aguas en movimiento alrededor de las cuencas oceánicas y cambios en las corrientes marinas a grandes profundidades —dice Michael Watkins, científico del proyecto GRACE de la NASA en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory - JPL)—. Podremos inclusive determinar el peso de las capas de hielo desde órbita".
GRACE funciona de la manera siguiente: dos satélites idénticos volarán sobre la misma órbita: uno a 220 kilómetros (137 millas) adelante del otro. A medida que giran en torno a la Tierra, la trayectoria del primer satélite será afectada por leves cambios de gravedad presentes en distintas regiones, los cuales alterarán su posición respecto del segundo satélite. De esta manera, GRACE podrá detectar fluctuaciones muy pequeñas en el campo gravitacional de la Tierra, midiendo la distancia entre los dos satélites con extraordinaria precisión; los satélites pueden detectar un cambio en la distancia que los separa de casi 1/50 del espesor de un cabello humano.
Una fuente de tales fluctuaciones son los glaciares y las capas de hielo. GRACE medirá la masa de los depósitos de hielo alrededor del mundo, y quizás algo más importante, la velocidad a la cual sus cantidades varían. Esta información revelará qué cantidad de agua dulce está entrando en los océanos desde los glaciares en proceso de descongelación, y dará a los científicos que estudian el clima una mejor idea de la severidad de cambios globales en el clima.
Las mediciones de gravedad también pueden ayudar a los científicos que estudian los océanos de maneras más indirectas. Por ejemplo, datos precisos de la gravedad mejorarán los estimados de las temperaturas de la superficie del océano Pacífico.
"Cuando una región del océano se calienta —explica Victor Zlotnicki, científico del JPL que estudia el océano—, la columna de agua se expande verticalmente. Esto eleva el nivel del mar. Un radar altímetro como el que se encuentra a bordo de los satélites NASA/CNES TOPEX/Poseidon o JASON puede medir esta altura con centímetros de precisión. Cuando el altímetro ve un incremento en la altura local, nos inclinamos a pensar que la columna de agua se está calentando; y normalmente ése es el motivo."
Pero, continúa, pueden existir otras causas del incremento en el nivel del mar. Por ejemplo, "el viento puede hacer girar grandes regiones del océano y deformar su superficie, desplazando el agua hacia los costados; de la misma manera que una lavadora de ropa empuja el agua desde el centro hacia las paredes durante el ciclo de centrifugado." Así, cuando un altímetro registra una elevación en el océano, ¿se debe esto a una expansión del agua a mayor temperatura, o a una acumulación del agua sobre la superficie del océano producida por el viento? GRACE nos dará la respuesta. La absorción de calor por parte de una columna de agua incrementa su altura pero no cambia su masa. El aumento en volumen del agua, sin embargo, modifica ambas características. De esta manera, GRACE puede distinguir entre ambas posibilidades, simplemente midiendo la masa.
Pero, ¿a quién le interesa conocer las temperaturas de la superficie del mar con tanta precisión?
A cualquiera que esté interesado en el clima. Por ejemplo, las temperaturas del océano Pacífico son signos reveladores que indican la posible ocurrencia futura del fenómeno "El Niño". GRACE mejorará las predicciones sobre El Niño de manera indirecta, brindando información que permitirá un mejor entendimiento de las aguas del Pacífico.
"Otra habilidad sorprendente de GRACE —hace notar Zlotnicki—, es que puede medir las corrientes en el fondo del océano. Esto es posible porque las corrientes fluyen cuando la presión en un punto es mayor que en otro. La presión en un punto del fondo del océano es proporcional a la masa de la atmósfera y de la columna de agua que lo cubre. Mediante la medición de esta masa agregada, GRACE será el primer sistema satelital que podrá ver el fondo a través del océano y detectar las corrientes en esa zona.
Las investigaciones sobre los continentes también se beneficiarán gracias a GRACE, pero los océanos tienen muchas más cosas para esconder. GRACE nos dará una nueva visión del océano, el mundo extraterrestre en nuestro propio planeta.

lunes, abril 03, 2006

Aumentan los peces machos en los mares contaminados


NUEVA YORK (ANSA).- La contaminación de los mares crea zonas de gran extensión privadas del oxígeno suficiente, lo que produce un aumento desmedido del nacimiento de peces machos, según un estudio dirigido por un investigador de la Universidad de Hong Kong que se presentó ayer de manera parcial y anticipada. Los resultados, que se conocerán completos recién en mayo próximo, advierten sobre el riesgo de la desaparición de muchas especies. La investigación demostró que el fenómeno de la disminución de oxígeno causada por la contaminación industrial y de químicos usados para la agricultura interfiere directamente en la capacidad reproductiva y en la determinación del sexo de los peces, al producir cambios hormonales en las hembras. Según el trabajo coordinado por el profesor Rudolf Wu, director del Centro sobre la Contaminación Costera y para la Conservación de la Universidad de Hong Kong, las zonas de los mares privadas de oxígeno, llamadas zonas muertas, llegan a 150 en todo el mundo. Una de esas zonas se encuentra en el Golfo de México, pero según el reporte anual GEO del Programa Ambiental de las Naciones Unidas ése es un fenómeno mundial que crece y que abarca también a los mares europeos, como el Báltico, el Adriático y el Mar del Norte. Los experimentos realizados en laboratorio en distintos tipos de peces cebra demostraron que, en ausencia de oxígeno, el número de nacimientos de peces machos es tres veces superior al de hembras, que además sufren una gran cantidad de alteraciones hormonales. Según el estudio, cuyos resultados se publicarán en la revista Environmental Science and Technology, la falta de oxígeno en los océanos pone en riesgo a toda la vida submarina, pero hasta ahora sólo había presunciones sobre los efectos en la capacidad reproductiva. "La reproducción es el único factor significativo para la sobrevivencia de las especies -explicó Wu-. Muchas zonas muertas se extienden por áreas más amplias que las que los peces usan para la deposición de los huevos y para la reproducción."

viernes, marzo 10, 2006

Descubren un crustáceo cubierto de pelo al sur de la isla de Pascua

Un crustáceo peludo hasta ahora desconocido ha sido descubierto en las profundidades del océano Pacífico, en el sur de la isla de Pascua (Chile), según ha revelado la revista del Museo Nacional de Historia Natural del país andino, "Zoosistema", en su último número
El hallazgo fue realizado hace un año por Michel Segonzac, miembro del Instituto para la Explotación del Mar en Francia, durante una inmersión efectuada a bordo del submarino científico americano Alvin.
La nueva especie, que ha sido denominada "Kiwa hirsuta" (en honor a Kiwa, diosa de las conchas en la mitología de la isla de Pascua), es tan diferente al resto de crustáceos que se conocen en la actualidad que los biólogos han decidido crear una nueva familia taxonómica.
Se trata de un crustáceo decápodo (cuenta con 10 patas, al igual que los cangrejos de mar o las cigalas) que alcanza los 15 centímetros de longitud y que está cubierto de pelo a lo largo de sus extremidades, en contraste con su concha blanca, totalmente lisa.
Área no explorada
El peculiar crustáceo ha sido encontrado cerca de una de las fuentes hidrotermales de la dorsal Pacífico-antártica, a 38 grados de latitud meridional y a 2.300 metros de profundidad.
"Nos encontrabamos en una zona jamás explorada en el sur de la isla de Pascua, a 2.300 metros de profundidad, cuando percibí que este animal no se parecía a nada conocido y le pedí en seguida al piloto del submarino que tratara de capturarle", ha explicado Segonac.
"El problema es que, antes de salir a flote, jamás se sabe si una captura, con la ayuda de un tubo aspirador, ha sido coronada con éxito o no, de modo que sentí gran alivió cuando me lo presentó, una vez a bordo de nuestra embarcación, en una cesta", ha señalado este biólogo. También ha comentado que "es la primera vez, desde finales del siglo XIX, que se descubre a un nuevo representante en este grupo".
A juicio de Segonac, es posible que existan otras variedades de crustáceos desconocidas más hacia el sur, en las costas del oceáno Antártico, "pero las condiciones climáticas allí son difíciles y los fuertes oleajes dificultan el desarrollo de una campaña oceanográfica". "Llegar a organizar una misión de un mes y poder completar tres o cuatro inmersiones me parece muy difícil", ha lamentado.
El Mundo

jueves, marzo 09, 2006

Tiburones espiarán para el Pentágono ¿De quién son los animales?



Científicos del Pentágono llevan a cabo un proyecto que convertirá a tiburones en espías sigilosos capaces de seguir la ruta de buques, revela en un artículo la revista británica The New Scientist.

08/03/2006 - De acuerdo con la publicación, los expertos pretenden controlar a los tiburones mediante un mando remoto y los animales tendrán electrodos en su cerebro, que les posibilitará cumplir su "misión" sin ser detectados.
En la reseña se advierte que el propósito de tal experimento es explotar la natural habilidad de los tiburones en su desplazamiento por el agua, detectar delicadas pendientes eléctricas y seguir el trazo de químicos.
Ese proyecto cuenta con el financiamiento de la Agencia de proyectos de Investigación de Defensa avanzada del Pentágono e ignora concienzudamente los criterios de organizaciones protectoras de animales.
Finalmente, se dice que los tiborones con los aditamentos correspondientes se soltarán en aguas de La Florida

martes, marzo 07, 2006

Guano, un abono natural de gran calidad



06/03/2006 - El guano, un abono natural creado a partir de excrementos de ciertos tipos de aves y murciélagos, constituye una alternativa ecológica a los fertilizantes químicos, e incluso una fuente de energía, puesto que puede utilizarse para producir biogás. Hasta la aparición de los abonos químicos, el guano tuvo una enorme demanda, llegando a convertirse en un gran negocio y fuente de conflictos internacionales.El gran poder fertilizante del guano se debe a sus altos niveles de nitrógeno y fósforo, dos de los elementos químicos básicos para el metabolismo de las plantas, por lo que se trata de un abono ecológico de gran calidad para todos los tratamientos de cultivos de interior o exterior, tanto para usos domésticos como agrícolas. Dependiendo de su origen hay diversas clases, pudiendo encontrarse en estado fresco, semi-fosilizado o fosilizado.
Los restos orgánicos de ciertas especies de pájaros marinos originan el principal tipo de guano, que se va acumulando en la superficie de zonas con clima árido o de escasa humedad. Además, la falta de lluvia favorece la generación de este producto porque el excremento puede secarse lentamente y la baja humedad impide la fuga de los componentes con alto contenido en nitrógeno. Por su parte, los pájaros se alimentan exclusivamente de pescado, que hace que sus restos sean todavía más ricos en nitrógeno. Estas especiales condiciones se dan especialmente en la costa peruana, con numerosas islas sin ningún tipo de vegetación, particularmente las Chincha, un lugar ideal para especies como el cormorán, el pelicano gris o el piquero. Estas islas han sido el hogar de colonias de aves marinas por siglos, y el guano acumulado tiene muchos metros de profundidad. De hecho, en una isla mediana pueden habitar hasta un millón de animales, generando cerca de 11.000 toneladas de guano anuales. Además de Perú, países como Ecuador, Colombia, Venezuela, Chile y algunos países costeros del África meridional cuentan con empresas dedicadas a la producción y exportación de guano de ave. Por su parte, Cuba exporta también guano procedente de los murciélagos que habitan las cuevas de dicha isla.
Asimismo, el guano, introducido en un aparato conocido como biodigestor, produce biogás y puede ser utilizado como fuente de energía eléctrica y calorífica. Además de generar energía, el proceso que se da en el biodigestor produce residuos que pueden ser usados como abono para los cultivos, por lo que genera un rendimiento por partida doble. En Alemania, gracias a la promoción del gobierno la producción de este tipo de energía ha experimentado un importante crecimiento. Sin embargo, los altos costos iniciales de esta tecnología frenan por ahora su desarrollo.
Su origen
La utilización del guano para abonar el campo se remonta a la antigüedad. La palabra guano proviene del quechua, uno de los idiomas indígenas del Perú y lengua de los incas, y significa "excrementos de pájaros marinos". Incluso antes de los incas, las culturas costeñas habían descubierto su utilidad por la agricultura. Sin embargo, no será hasta el siglo XIX cuando comience a emplearse de manera masiva, convirtiéndose en una materia de gran valor económico y estratégico. En 1802, el naturalista Alexander von Humboldt fue uno de los primeros en recolectar muestras de guano y enviarlas a Francia para su análisis. Años más tarde, alrededor de 1840, los agricultores europeos comenzaron a importar guano al comprobar cómo mejoraban sus cosechas, lo que llevó posteriormente a Estados Unidos a interesarse también por este producto, generándose así un importante mercado. Su localización se reducía básicamente a varias islas peruanas y del caribe y a unos pocos lugares de la costa africana, aunque la calidad del guano procedente del Perú llevó a este país a producirlo de manera casi monopolística. No tardaron en surgir empresarios que explotaron de manera masiva los yacimientos naturales de guano, utilizando para ello trabajadores procedentes en su mayoría de China y Japón.
La guerra del guanoPerú creía haber encontrado en el guano la solución para contrarrestar la grave deuda exterior que venía arrastrando hace años. Sin embargo, en 1852 se descubrieron las islas Lobos, en la costa norte del país andino y que contaban con unas enormes cantidades de guano. El gobierno de Estados Unidos afirmó que dichas islas no habían sido ocupadas por Perú, por lo que declaró que los ciudadanos norteamericanos podrían explotar la valiosa materia, protegidos militarmente si fuera preciso. La situación estuvo a punto de originar una guerra entre ambos países, aunque finalmente el Perú bajó el precio del guano y permitió que los barcos de EEUU circularan libremente entre los yacimientos y su país de origen. De esta manera, el declive de la producción de guano peruano se hizo cada vez más evidente, hasta que en 1909, cuando ya se habían agotado las reservas de guano fósil, se constituyó la Compañía Administradora del Guano, para proteger a las aves y recolectar el abono. Finalmente, en 1915, el químico alemán y premio Nobel Fritz Haber encontró una manera de producir artificialmente sustancias de alto contenido en nitrógeno, lo que dio paso a la producción de fertilizantes artificiales, y al colapso mundial del mercado del guano.

lunes, marzo 06, 2006

Corrientes marinas y oceánicas: suinfluencia en el clima y en el desarrollo de la vida en la Tierra es fundamental


21/02/2006 - Los océanos son las grandes masas de agua que separan los continentes. El más extenso es el Pacífico, que con sus 180 millones de km2 supera en extensión al conjunto de los continentes. Los otros cuatro son el Atlántico, el Índico, el Antártico o Austral y el Ártico. Dentro de los océanos se llama mares a algunas zonas cercanas a las costas, situadas casi siempre sobre la plataforma continental, como el Mediterráneo o el Cantábrico. La importancia de las corrientes marinas y oceánicas en el clima mundial es fundamental, influyendo también en el desarrollo de la vida marina, por lo que suponen de regulación de la temperatura del agua y aporte de nutrientes. Una corriente se define como el desplazamiento de una masa de agua y según su origen se habla de distintos tipos de corrientes. Las corrientes de densidad se producen cuando las diferencias de temperatura y salinidad entre dos masas de agua situadas en distintos lugares o profundidades tienen como consecuencia una variación de densidad. Como la tendencia natural es a compensar esta diferencia de densidad, una de las masas se desplaza hacia la otra. Las corrientes de arrastre se establecen en la superficie de los océanos y mares debido a la acción directa del viento, siendo de mayor intensidad cuando el viento es constante sobre una masa extensa de agua, como los alisios que soplan en el Atlántico y Pacífico, creando corrientes de grandes masas de agua en dirección oeste. La circulación de grandes masas de agua más o menos constante se debe a la combinación de las corrientes de densidad y las de arrastre.
Las corrientes oceánicas trasladan grandes cantidades de calor de las zonas ecuatoriales a las polares y, junto a las corrientes atmosféricas, son las responsables de que las diferencias térmicas en la Tierra no sean muy pronunciadas, por lo que su influencia en el clima es fundamental. Las olas, las mareas y las corrientes tienen también una gran importancia para las zonas costeras porque erosionan y transportan los materiales hasta dejarlos sedimentados en las zonas más protegidas. De esta manera, el agua ascendente arrastra nutrientes a la superficie, lo que supone la proliferación de los seres vivos.
Las trayectorias de tales corrientes son constantes, por lo que históricamente los marinos lo han tenido en cuenta para sus viajes, puesto que favorecen o entorpecen la navegación según el sentido en que se las recorra. La gran corriente caliente del Golfo, que se dirige desde el Golfo de México a las costas accidentales de Europa, no sólo dulcifica el clima de éstas por sus temperaturas, sino que facilita además la travesía del Atlántico a los buques que se dirigen de Oeste a Este.
Por su parte, las corrientes marinas son causadas por la variación del nivel del mar, debido a la atracción de la Luna y el Sol. De esta manera se producen las mareas, lo que ocasiona una elevación y un descenso del nivel del agua en ciclos de seis horas. El viento y la tormenta crean las olas marinas, que por oscilación pueden recorrer grandes distancias. El giro de la Tierra hacia el Este influye también en las corrientes marinas, porque tiende a acumular el agua contra las costas situadas al oeste de los océanos.
Algunos científicos expertos en clima alertan de que el calentamiento global, producido por la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, podría interrumpir las corrientes oceánicas y marinas, lo que conduciría paradójicamente al comienzo de una era glacial. El cambio climático podría llevar a la descongelación del hielo marino que cubre el Ártico, lo que alteraría o incluso detendría las grandes corrientes del Océano Atlántico y conllevaría además un aumento de las lluvias y las nevadas. Sin el calor que proporcionan estas corrientes marinas la temperatura media en Europa y Norteamérica podría descender de 5 a 10 grados centígrados, una situación similar que ya se vivió en el planeta hacia el final de la última era glacial, hace aproximadamente 20.000 años. Algunos científicos creen que este cambio en las corrientes marinas podría darse en unos 20 años, aunque otros dudan de que esto llegue a ocurrir, puesto que el Ártico y el Atlántico Norte son sistemas muy complejos, con muchas interacciones entre la tierra, el mar y la atmósfera.

sábado, marzo 04, 2006

Antártica: "deshielo acelerado"


El estudio se basó en la medición de la gravidez sobre la Antártica.La Antártica pierde unos 152 kilómetros cúbicos de hielo al año, de acuerdo con un novedoso estudio basado en la medición de la fuerza de la gravedad sobre ese continente.
Expertos de la Universidad de Colorado en Boulder, en EE.UU., aplicaron esa técnica por primera vez mediante el uso de dos satélites de la NASA enviados al espacio en 2003 y que monitorearon la Antártica y Groenlandia durante tres años.
El Experimento de Recuperación de la Gravidez y el Clima (GRACE, por sus siglas en inglés) detectó que el deshielo antártico supone una subida del nivel del mar de unos 0,4 milímetros al año.
Isabella Velicogna, especialista que participó en el proyecto, explicó a la BBC que "se estudió toda la masa de hielo de la Antártica, y se analizaron por separado el este y el oeste del continente". El deshielo más acelerado se observa en la Antártica Occidental.
Sin embargo, según Velicogna, la masa del hielo en la Antártica Oriental se matuvo constante durante el período estudiado, de 2002 a 2005.
No todo es claro
En reacción al estudio, un experto de la Universidad Estatal de Pensilvania, en EE.UU., dijo que sus conclusiones son parciales pues se basan sólo en el citado trienio.
El deshielo antártico supone "una subida del nivel del mar de unos 0,4 milímetros al año".El especialista en glaciares, Richard Alley, explicó que "lo que para una persona es una tendencia para otra es una fluctuación".
En igual sentido se manifestó Chris Rapely, del Equipo Británico de Investigación de la Antártida (BAS por sus siglas en inglés), para quien "la compilación de datos no está del todo clara".
Según Rapely, algunas cifras indican pérdida de masa en partes de la Antártica durante el trienio analizado, pero otros datos muestran que algunas capas de hielo se están engrosando".
El tercer continente más grande del planeta, con alrededor de 14 millones de kilómetros cuadrados, la Antártica contiene el 90% del hielo de la Tierra, y por tanto un 70% del agua dulce. Los resultados del Experimento de Recuperación de la Gravidez y el Clima aparecen publicados en la última edición de la revista Science.

miércoles, marzo 01, 2006

El saqueo de los mares

Los bacalaos medían un metro en promedio.
Siglos de exceso de pesca a manos del hombre han vaciado a los océanos del mundo de peces gigantes, ballenas y otras criaturas marinas gigantes, destruyendo el hábitat costero.
Eso dice un informe realizado por 14 universidades y organizaciones científicas internacionales, que toma una perspectiva histórica sobre la decadencia del mar.
No habíamos entendido cuánto se ha perdido y por lo tanto cuánto se puede recuperar
Jeremy Jackson, co-autor del informe La imagen que emerge es de unas costas que antes rebosaban con hordas de mamíferos similares a las morsas, decenas de millones de tortugas de mar y cardúmenes de bacalaos gigantes.
En la actualidad, las ballenas, los manatíes, los elefantes marinos, las focas monjes y muchos otros magníficos animales han desaparecido del todo en muchas aguas.
Océanos perdidos
La causa clave, afirman los autores del estudio, es la explotación humana del tesoro marino desde la prehistoria hasta nuestros días.
Bahía de Chesapeake: las ballenas y grandes tiburones se han ido. "Virtualmente todas las comunidades costeras eran dominadas por grandes poblaciones de enormes animales", explica Jeremy Jackson, el autor principal del informe.
"Lo que habríamos visto desde las playas es dramáticamente distinto a lo que vemos ahora".
Y es esa casi total desaparición de criaturas marinas claves, como el bacalao, las ostras y las tortugas de mar, lo que ha llevado al reciente colapso de los ecosistemas costeros, señaló Jackson a la BBC.
El equipo que él mismo formó, contó con historiadores, paleontólogos, arqueólogos y biólogos que crearon una visión histórica de los océanos.
Basados en registros de fósiles, archivos históricos, datos arqueológicos y estudios ecológicos del siglo pasado, revisaron los cambios ecológicos.
Los gigantes marinos
El estudio sugiere que en algún momento de la historia 40 millones de tortugas gigantes verdes nadaban en el Caribe, mientras en estuarios como la Bahía de Chesapeake en América del Norte, rebosaban de ballenas y grandes tiburones.
No somos concientes de cuánto se ha perdido, según los investigadores.Los crustáceos eran tan abundantes que interferían con la navegación y habían suficientes arrecifes de ostras como para filtrar todo el agua en tres días.
"En Maine hay evidencia en los muladares de los indios que datan de 5.000 años atrás, de que nuestra zona costera era dominada por un gran pez depredador parecido al bacalao", dice el co-autor Robert Steneck del Centro Marino de la Universidad de Maine en Walpole, Estados Unidos.
"El tamaño promedio de un bacalao por miles de años era de un metro de largo", añade, "que es increíble si además se piensa que los pescadores usaban anzuelos de cacho de ciervo amarrados con cuerdas hechas con los intestinos de venados".
Los investigadores apuntan que el abuso de la pesca precede a la polución, la destrucción de hábitat, enfermedades y cambios climáticos causados por el hombre.
La perspectiva histórica -aseguran los autores- podría sugerir cambios a las metas que se plantea la restauración y administración costera.
"No habíamos entendido cuánto se ha perdido y por lo tanto cuánto se puede recuperar", exclama el profesor Jackson.
La investigación está publicada en la revista Science.

Calamar gigante asombra a Londres


Es una rareza encontrar un calamar gigante de este tamaño y completo.Uno de los calamares gigantes más grandes y completos que se hayan hallado en el mundo está siendo expuesto en el Museo de Historia Natural de Londres.
La difunta criatura, que mide 8.62 metros, fue atrapada cerca de las islas Malvinas por un barco pesquero.
Investigadores del museo afrontaron la ardua tarea de preservar al gigante animal, que ahora es exhibido en un tanque de vidrio de nueve metros.
Los calamares gigantes, que alguna vez se pensó eran serpientes de mar, rara vez son vistos, y viven a profundidades de entre 200 y 1.000 metros.
Pueden pesar hasta 1.000 kilogramos; el más grande que se haya visto medía unos 18,5 metros y fue hallado en 1880 cerca de Isla Bay en Nueva Zelanda.
"La mayoría de los calamares gigantes aparecen muertos en la playa o son recuperados del estómago de ballenas, de modo que suelen estar en muy mal estado", explicó Jon Ablett, el conservador de moluscos del Museo de Historia Natural, que lideró los esfuerzos de preservación.
Por este motivo es una verdadera rareza encontrar un ejemplar tan grande y completo.
¿La calamar Archie?
El equipo de conservacionistas apodó a la criatura Archie, en honor a su nombre latín: Architeuthis dux, aunque tendrán que repensar el nombre ahora que han identificado que se trata probablemente de una hembra.
Fueron necesarias varias semanas para alistar el calamar gigante para la muestra.
"La primera etapa fue descongelarlo; eso tomó unos cuatro días. El problema fue el cuerpo, es muy grueso y los tentáculos son muy angostos, de modo que teníamos que tratar de descongelar el cuerpo principal sin que los tentáculos se pudrieran", le dijo a la BBC Ablett.

Encontrar la manera de exhibir al calamar gigante fue toda una proeza.Los científicos lo lograron al sumergir el cuerpo en agua, mientras cubrían los tentáculos con hielo, tras lo cual le inyectaron al calamar una solución salina con formol para evitar que se pudra.
El equipo luego tuvo que hallar a alguien que pudiera construir un tanque de vidrio que no sólo pudiera sostener a la criatura, sino que además pudiera dejar al animal accesible para futuras investigaciones científicas, y decidieron aprovechar los conocimientos de un artista que es famoso por haber exhibido animales conservados.
"Contactamos al grupo de Damien Hirst tras ver sus animales conservados en formalina, y ellos nos pusieron en contacto con una compañía que podía construir estos tanques", explicó Ablett.
El calamar ahora reside en un tanque de vidrio, repleto hasta el borde de solución preservativa, y es uno de los 22 millones de especimenes que pueden ser vistos como parte del recorrido detrás de escena del Centro Darwin del Museo de Historia Natural.